Rumbo al Oscar 2017

Son 47 largometrajes que compiten en las 24 categorías del premio de la academia 2016 -2017. Pasando la página de las anécdotas de aquellos candidatos que no estuvieron nominados (Amy Adams y Tom Hanks) o del poster que señalaba a Naomi Watts como candidata por ‘Lion’ en vez de Nicole Kidman, hay que enfocarse en la meta de esta sección anual que consta de ver el mayor número de largometrajes nominados y seleccionar los preferidos, siempre y cuando la dramática situación del país lo permita.

Odisea: Este año me ha costado enamorarme de las películas candidatas a premios, una premisa importante para darle continuidad a esta sección, y de no palpitar las ganas hasta la obsesión que permita indagar hasta el más mínimo detalle de lo visto, retarda este rumbo al Óscar, y algo no está pasando en el conjunto para emocionarme hasta sacudir la mente y el corazón. Haré el intento, con algunas de esos treinta filmes vistos, en un accidentado mes que limitó las ganas de concretar esta sección anual como corresponde. Por tanto, debí reducir y exponer un menor número de categorías, dejando por fuera otras que también me habría gustado resaltar.

De antemano lector disculpe por cualquier error u omisión, pero la dinámica de escribir en tiempo real es así. Vale aclarar que este post queda abierto y puede ser modificado -o no- más de una vez, y cierra antes de lo previsto, y en espera de la edición Nº 89 de los Premios Oscar que se efectuará el día 26 de febrero.

Recuento: De las cinco películas seleccionadas para ganar como mejor animado, tres de ellas ya estuvieron en pantalla grande el año pasado: Zootopia (febrero), Kubo y las dos cuerdas (septiembre) y Moana (noviembre), y seguro las otras dos nominadas no pasarán por cartelera nacional. Con respecto a las nueve películas nominadas al máximo premio (mejor película), se estrenaron tan sólo cuatro este año: La La Land (enero 2017); Arrival, Hidden Figures y Manchester by the Sea (febrero 2017).

Otros metrajes que pasaron por el cine y tienen una o más nominaciones al galardón dorado (en orden de estreno): 13 horas (13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi, USA, 2016) en marzo 2016; El libro de la selva (The Jungle Book, USA, 2016) en abril 2016; ¡Salve, César! (Hail, Caesar!, USA, 2016) en julio 2016; Escuadrón Suicida (Suicide Squad, USA, 2016) en agosto 2016; Star Trek: Sin Límites (Star Trek Beyond, USA, 2016) en septiembre 2016; Horizonte profundo (Deepwater Horizon, USA, 2016) y Trolls (USA, 2016) en octubre 2016; Doctor Strange: Hechicero supremo (Doctor Strange, USA, 2016) y Animales fantásticos y dónde encontrarlos (Fantastic Beasts and Where to Find Them, Reino Unido & USA, 2016) en noviembre; Sully: Hazaña en el Hudson (Sully, USA, 2016), Animales nocturnos (Nocturnal Animals, USA, 2016), Rogue One: Una historia de Star Wars (Rogue One: A Star Wars Story, USA, 2016) y Passengers (USA, 2016) en diciembre 2016. Y Aliados (Allied. USA 2016) en enero 2017.

MEJOR PELÍCULA


  • Arrival, Hacksaw Ridge, Hidden Figures, Lion, Manchester by the Sea, Moonlight, Fences, Hell or Hight Water, La La Land.

Son nueve películas nominadas al premio de la academia, que gustan o enamoran de distinta manera, unas por la forma y otras por el fondo, pero no todas amalgaman una sólida estructura narrativa en un poderoso mensaje que diga algo más a la audiencia de forma fácil y entendible, útil y funcional, englobando posibilidades reales de triunfar.

Cada criterio es personal, y en este accidentado Rumbo al Oscar 2017, serán cinco películas las que calaron más hondo porque tan positivo es relatar historias enfocadas en la individualidad por cumplir sueños en un mundo que gira en torno a la desgracia (La La Land), como enfatizar la no violencia incluso en plena guerra, si tú convicción y fe es capaz de controlar los instintos violentos (Hacksaw rudge); asimismo, la labor social y humana rescatando niños de la calle a través de la adopción para brindarles un hogar, esperanza, seguridad y un mejor futuro (Lion); de la misma manera que valorar y reconocer la capacidad intelectual de las mujeres independientemente de su color de piel (Hidden Figures), o replantear una y otra vez temas sobre el acoso infantil, las drogas y sus efectos, la represión íntima y sexual (Moonlight).

Entre esos cinco dramas debería estar la mejor película del año, siendo los extremos temáticos los que apuntan al triunfo: ‘La La Land’ vs ‘Moonlight’.

  • Leer La La Land – Damien Chazellen (32 años): “En esta oportunidad, siento que merece más el premio como director ya que refuerza el contenido temático desde lo visual (loas para la fotografía, las canciones, la edición y el montaje) no desde el diálogo que se hace insuficiente en el conflicto que se presentó tardíamente.”
  • Leer MoonlightBarry Jenkins (37 años) “…tiene posibilidades reales de llevarse el galardón por lo menos en tres categorías: mejor largometraje, guión adaptado y actor secundario, lo que sería todo un triunfo para una película de modesto presupuesto.”

Lion (2016) La La land (2016) Moonlight (2016)

Arrival (2016) Hidden Figures (2016) Fences (2016)

Manchester by the sea (2016) Hacksaw Ridge (2016) Hell or Hight Water (2016)

MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL


  • Isabelle Huppert, Ruth Negga, Natalie Portman, Emma Stone, Meryl Streep.

La competencia no es nada fácil. Son tres personajes basados en hechos reales (una archiconocida en el mundo, y dos descubiertas en esta temporada); y dos interpretaciones de ficción, una que abiertamente puede identificar a una mayoría soñadora, y otra que de forma encubierta e íntima, puede identificar a otra mayoría perturbada.

  • Meryl Streep (67 años) con veinte candidaturas al premio Óscar y con tres galardones dorados obtenidos, esta vez por Florence Foster Jenkins (2016).

Pareciera que pocos ven triunfando a la actriz en esta categoría, cuando una intérprete de su calidad siempre es una rival a vencer, sea en drama o en comedia se destaca, se esfuerza por brindar el mejor espectáculo y con la ingenua ‘Florence Foster Jenkins’ basado en un hecho real, hace reír a carcajadas, cantando mal y ella oyéndose bien, enferma, en una caracterización hermosa y totalmente distinta a la interpretación amarga del personaje de Violet Weston en ‘Agosto’ (2013) por el cual estuvo nominada en año 2014. Ciertamente esta vez no coleccionará otro galardón, pero su presencia le da prestigio al evento.

  • Isabelle Huppert (63 años) es la veterana actriz francesa con su primera nominación al premio de la academia por Michèle Leblanc en el thriller psicológico – erótico: Elle (2016).

Partiendo de la escena inicial, pareciera que la propia actriz no sabe a dónde va el personaje, mucho menos el espectador, pero siendo Huppert una actriz transgresora, se presenta físicamente igual a como es, sin cambios de look ni en la voz, es ella con su experiencia laboral resolviendo eficazmente las circunstancias no convencionales de la personificación de Michèle Leblanc, una mujer más joven a su edad (quizás cercana a los cincuenta), que no es digna de admiración, ni para querer y ejemplificar, aunque tampoco su personalidad provoca odio o ser juzgada, pero conociendo como es el personaje se entiende porqué tantas actrices rechazaron ponerse bajo su piel.

En cuanto a ganar o no ganar el galardón dorado, al no ser la encarnación de un biopic que tanto gusta a la academia (y a mí también), le dificulta a la francesa su triunfo en el Óscar y más si quienes votan no comprenden la psicología del personaje.

A favor Huppert tiene su trayectoria y osadía. No porque se desnude realizando escenas sexuales, la hace mejor actriz que el resto, sólo y precisamente, el personaje se distingue por no ser una heroína de buenas acciones y costumbres, es una interpretación que rompe con las características de las otras nominadas, eso la diferencia y la hace ganadora, por lo menos para quien suscribe estas líneas.

La reconocida actriz tiene una carrera impresionante, y con su edad sigue siendo una provocadora en escena. Es impensable, más no imposible, que Huppert siga asumiendo personajes tan atrevidos, de hecho por su constancia cinematográfica, la mujer, la actriz y sus personajes aparentan tener mucho en común (aunque es obvio que niegue similitudes con sus personajes), y ‘Elle’ tiene vestigios de otras de sus interpretaciones (desde el gato, la relación disfuncional con la madre, hasta las perversidades íntimas); Michèle Leblanc es el resumen dosificado de otros personajes transgresores que ha realizado. Y por último, la francesa está en un punto de su carrera, para otorgarle cualquier reconocimiento como retroactivo a su trayectoria actoral.

  • Natalie Portman (35 años) en su tercera nominación al premio de la academia por Jackie (2016), y ya con un Óscar, de ganar igualaría a Hilary Swank con dos galardones dorados obtenidos como actriz principal.

La actriz se mueve de un lugar a otro dejando las huellas de su absoluta entrega al personaje, logrando otro registro de su potencial interpretativo y diferenciándose totalmente del ‘Cisne negro’. Un reto nada fácil para esta Nina sin alas, porque así exista suficiente material audiovisual para conseguir una imitación externa y creíble de la icónica viuda de JFK, hacer de alguien que pasado el tiempo sigue vigente, cuando ya otras actrices asumieron dicha caracterización, hace más complejo el desafío interpretativo si lo que se busca es diferenciar y aportar una verdad distinta a lo ya hecho.

Portman como ‘Jackie’ si bien inicialmente podría parecer forzado el cambio de voz por falta de costumbre o ignorancia del cinéfilo al desconocer a la mujer que se está personificando, esto genera curiosidad por ver documentales de la ex Primera Dama y detallar que tan parecido es el acento y el tono imitativo de Portman, lo logró. Y cuando se vuelve a ver la película, aceptas la propuesta y se va naturalizando el sonido mediante pasa el relato. La actriz consigue momentos impresionantes, con planos desgarradores y como nunca antes se había interpretado a Jacqueline Kennedy (o como nunca antes la había visto personificada).

  • Ruth Negga (35 años) en su primera nominación al premio de la academia.

Sin desmerecer su actuación, considero que por su interpretación de una mujer tímida campesina, contenida, embarazada, casada con un hombre blanco, injustamente encarcelada y juzgada por su matrimonio interracial, sobresale más por el mensaje de su personaje basado en un hecho real.

  • Emma Stone (28 años) en su segunda nominación al premio Oscar por Mia en La La Land (2016).

La carismática escorpiana, ya experimentó en ‘The Rocker’ (2008) tocando el bajo, cantó en ‘The House Bunny’ (2008) y su gran escuela debió ser en el musical ‘Cabaret’ en Broadway. La actriz se ve como pez en el agua, expresiva y sin miedo al ridículo porque se maneja naturalmente en el drama y en la comedia, y esta oportunidad le permitió jugar en los dos géneros arrancando sonrisas y lágrimas en la audiencia. Ella le dio vida creíble a los sueños de Mia, todas sus intervenciones son destacadas, pero en la canción ‘Audition’ y en la mirada final, se metió al público en un bolsillo. Cuenta con una frescura desbordante al actuar que actúa, bailar y cantar, y sin defectos como ser humano, es perfecta y ejemplar, una ganadora del Óscar por donde se mire.

Sin embargo, simbólicamente sigo apostando a Isabelle Huppert por muy difícil que en la categoría femenina le den el premio por su atrevido e irónico personaje, una exitosa ejecutiva abusada sexualmente con un pasado oscuro y un presente retorcido, pero si al actor Mahershala Ali (*43 años) con un personaje tan ambiguo moralmente, sigue cosechando triunfos ¿por qué no podría ganar la francesa con un personaje como Leblanc? Sería tan sorpresivo su triunfo como esperado.

Si no gana Huppert que se llevó el Golden Globe, lo más justo por la construcción del personaje es que ganara Portman, pero también parece complicado su triunfo porque sólo ha alcanzado el Critics Choice, mientras Stone que de ganar también sería justo, interpretó un personaje más ligero no fácil, y del grupo es quien logró conmoverme hasta las lágrimas (así como Huppert y Streep me causaron mucha risa), y ya lleva ventaja con un Golden Globe, SAG y el BAFTA.

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA


  • Viola Davis, Naomie Harris, Nicole Kidman, Octavia Spencer, Michelle Williams.

Cuatro de los personajes son madres, tres de ellas están casadas, una separada y de la otra poco se sabe. Tres de esos personajes son inspirados en hechos reales.

  • Naomie Harris (40 años) es la primera nominación al premio de la academia por Paula en Moonlight (2016).

La enfermera y drogadicta Paula es un personaje detestable, no hay forma de querer ni comprender a una madre que deja hundir a su hijo en soledad y descuido, encaja en la psicología de tantas mujeres irresponsables que traen inocentes al mundo para no hacerse cargo de su error inicial, porque ese tipo de despojos humanos son madres por descuido no por amor.

La actriz británica cumplió con dos retos importantes, en principio dominar su propio acento para asumir el de una mujer de barrio estadounidense, y segundo, del elenco, es quien se mantiene en el relato pasando por tres edades distintas con la psicología de una mujer drogadicta en ascenso, hasta la recuperación en un centro de rehabilitación.

Por su nada ejemplificante personaje espero que no gane, ahora, por su trabajo actoral y por el desempeño de sus desafíos merece cualquier reconocimiento. No obstante, comparado con otro personaje despreciable interpretado por la actriz Mo’nique en el ya nombrado metraje ‘Precious’ (2009) quien dio cátedra actoral como la malvada madre de la protagonista, Harris, que sin duda se destacó, no la niveló. Dudo que gane, porque entre las madrazas Davis y Kidman estaría la mayor competencia, y es notorio quien ha arrasado en la temporada de premios.

  • Viola Davis (51 años) en su tercera nominación al premio de la academia por Rose Maxson en Fences (2016).

Es madre de un adolescente y madrastra de un hombre de 34 años de edad, y después de 18 años de casada, el esposo de 53 años de edad le trae un regalito, de la cual ella debió hacerse cargo, así que también ella será madre adoptiva.

Ama de casa dedicada a su hogar, comprensiva, hasta que un día explota y brinda su mejor escena que por lo general es la que destacan en cada entrega de premios. Cuando el personaje hace su descargo (editado puede parecer forzado), al ver la secuencia completa no tiene desperdicio y Viola Davis se admira por lo que dice y cómo lo dice.

Ha arrasado en todos los premios, así que a partir de 26 de febrero se podrá decir que Davis es ya ganadora de un premio de la academia.

  • Nicole Kidman (49 años) ya con un premio de la academia y en su cuarta nominación al premio Óscar por Sue Brierley en Lion (2016).

El personaje Sue Brierley, es una madraza por naturaleza, y aunque cada caso de adopción es distinto, al ser en su vida real Nicole Kidman, una de las madres adoptivas más populares y reconocida (independiente de su vínculo con ellos) es un plus para acercarnos al relato de Saroo.

Se le ve feliz, amable, honestamente reflexiva, preocupada y dolida. Su participación es de peso, de sinceras emociones, de escenas relámpagos y significativas para describir el azar de la elección adoptiva y el paralelismo entre seres humanos que bajo las mismas circunstancias, son tan distintos en su comportamiento, y dota la caracterización de una conducta íntegra, respetuosa, comprensiva y compasiva.

Según cuenta la propia Sue Brierley (Sue Brierley on Seeing Her Life Played Out by Nicole Kidman in ‘Lion) ella quería que la representara Nicole Kidman, y que su actuación y las escenas son muy precisas.

  • Octavia Spencer (46 años) ganadora de un premio de la academia, y esta sería su segunda nominación al premio de la academia por Dorothy Vaughan en Hidden Figures (2016).

Personifica a una mujer superior en conocimientos, en tiempos difíciles para la raza negra en una interpretación limpia para un rostro tan gracioso.

Curioso: Cuando Spencer compartió elenco junto a su compañera Viola Davis y Emma Stone en la recordada película The Help (2011), del elenco fue la única ganadora del Óscar, este año no se llevará el galardón pero seguro Davis triunfe y Stone tiene la mayor posibilidad de obtenerlo (de no ganar Huppert).

  • Michelle Williams (36 años) en su cuarta candidatura al premio Oscar por Randi Chandler en Manchester by the Sea (2016).

Al personaje de Williams la vemos en flashbacks casada y con tres hijos, y divorciada en el presente, sin hijos, en pareja y con un nuevo retoño. Son pocas escenas compartiendo con el protagonista pero es con quien más interactúa.

Vista algunas de las interpretaciones de Williams no siento que este personaje haya impactado como debería luego de semejante pérdida, de hecho, no hay una escena de confrontación con el irresponsable marido luego de lo sucedido (es comprensible porque la historia está hecha para que el protagonista se luzca, el drama es desde el punto de vista de él). Al tiempo se reencuentra y ella, casi en llanto perdonándolo y tiene un trato cordial con él. No entendí ese corte y pega de tan buena película que vi una sola vez, quizás deba darle una segunda oportunidad.

De no ganar la portentosa Viola Davis (lo dudo) asumiendo el personaje de otra madraza, la opción más cercana al triunfo debería ser para Nicole Kidman (difícil), con una interpretación tan honesta y creíble (con distintas pelucas que pudieron ser un elemento distractor, pero en los años ochenta todo se vale), que representa a Sue transitando sutilmente por variedad de estados de ánimo desde la calma, y del grupo de nominadas logró conmoverme hasta las lágrimas. Claro, sin descartar la actuación del resto de contrincantes.

MEJOR ACTOR PRINCIPAL


  • Casey Affleck, Andrew Garfield, Ryan Gosling, Viggo Mortensen, Denzel Washington.

Dos de los protagónicos son seres ejemplares, los otros tres de dudoso comportamiento y con notables errores humanos. Cuatro personajes de ficción y otro inspirado en un hecho real.

  • Casey Affleck (41 años) es su segunda nominación al premio Óscar por Lee Chandler en Manchester by the Sea (2016).

Lo vemos en dos combinadas etapas emocionales distintas, una de absoluta felicidad (casado y con hijos), y otra fase depresiva (divorciado), atormentado y lleno de culpa, tratando de salir adelante, sobreviviendo a un error imperdonable, él lo sabe por eso no tiene ni tendrá paz.

El personaje es completo (hermano, tío, esposo, padre, amigote) y complejo emocionalmente, de absoluta responsabilidad para el actor porque todo gira en torno a él, ha ganado la mayoría de premios por su interpretación y muy merecido por las transiciones del personaje.

Sin embargo, me pasó algo con Lee Chandler, no logró hacerme perdonarlo. A los alcohólicos y drogadictos casuales o adictos, por muy enfermos que estén, luego que cometen errores causando daños irreparables, sus acciones son imperdonables, ha de ser por eso que ya conocido lo sucedido no me conmovió la película, lo encontré tan culpable que me resultó insólito que no pagara cárcel. Ha de ser la primera vez o una de las pocas veces que siento algo así viendo un largometraje.

  • Andrew Garfield (32 años), en su primera nominación al premio de la academia por Desmond Doss en Hacksaw rudge (2016).

Un personaje que inicia de niño (obviamente con otro actor), lo vemos crecer y evolucionar, dulce, creíble, enamorado, valiente, tenaz, un ser humano íntegro, dueño absoluto de sus creencias.

El drama de guerra que lamentablemente no ha pasado por la cartelera nacional, y que es ejemplificante en su conjunto, destaca entre otros valores que involucra a su director, por la actuación de Garfield, resultando conmovedora hasta las lágrimas, convincente y hermosa. Por como van las estadísticas, no tendría chance de ganar, y si lo lograra sería un potente mensaje de la lucha interna e individual que todo ser humano debe canalizar para evitar la violencia a costa de lo que sea y más en convulsionados tiempos.

  • Ryan Gosling (37 años) en su segunda nominación al premio Oscar por Sebastian en La La Land (2016).

La presencia, físico y talento del escorpiano Gosling es indiscutible, en esta oportunidad mostrando una faceta en él desconocida, relacionada con la música. El actor suele destacarse en personajes de pocas sonrisas y expresividad (un estilo muy usado en actores y actrices, desde los clásicos hasta ahora), quizás por eso no logra el carisma necesario para la comedia, que de por sí, no cuenta con carcajadas. El actor –y los planos del director- nos hace creer su virtuosismo con el piano, es más, si compitiera en ‘America’s Got Talent’, gana. Con todas las virtudes escénicas que muestra el intérprete, a Sebastian no lo sentí tan enamorado de Mia (un frío “yo también te amaré por siempre”), y así hablara del jazz con fluidez, su pasión por la música es contenida, daba la sensación que no quería excederse en cursilerías en una historia de amor y música. Todo puede pasar en este premio, creo difícil que triunfe esta vez, igual talento le sobra para volver a ser nominado.

  • Viggo Mortensen (58 años) en su segunda nominación al premio de la academia por Ben en Capitan Fantastic (2016).

Ben es un padre de familia que educa a sus seis hijos fuera de la ciudad, al margen de los convencionalismo del sistema, él forma (o deforma) a sus proles a su gusto, los prepara para que ellos enfrenten el mundo en lo físico e intelectual, libres y salvajes, fuera de la tecnología y lujos, unos guerrilleros a quienes manipula desde la infancia para que llamen las cosas por su nombre, sin mentiras, directo y sin diferenciar las distintas capacidades mentales según sea la edad, así ellos no entienden el choque de la terminología para adultos, porque sólo son palabras, conceptos y antivalores que los infantes desconocen en la práctica (sexo, violación), ya que no cuentan con televisión, no van al cine, y tampoco hablan con chicos educados bajo la visión capitalista, Ben convierte a su familia en ingenuos marginados.

Un hombre que está formando a una manada bajo su propio criterio, no debería estar atado a ninguna forma de pensar, sino a muchas maneras de concebir la vida. Idealizar a Noam Chomsky, lo hace un fanático, cerrado, obtuso, atado a obsoletas ideologías, un perfecto idiota comunista, caracterización exquisita para la reflexión y el debate.

Por el personaje no debería ganar (no me gustaría ver resaltado con premios a un socialista, pero en el premio Óscar con tantos miembros comunistas millonarios que han valorado a violadores de la vida real, ¿por qué no a un comunista de ficción?), ahora, la interpretación de Mortensen sí merece todos los honores.

  • Denzel Washington (62 años) con dos premios Óscar ganados y su octava nominación al premio de la academia, dos este año, como actor por Troy Maxson y como mejor película en Fences (2016).

Basada en la obra teatral. En ‘Fences’ (2016) no hay efectos especiales, no hay drogadictos así al protagonista le guste la bebida, no hay sexo ni homosexuales, es sólo un torpedo de texto sin parar, sin respiro, complicando por momentos la lectura ante la rapidez en los subtítulos que tienen que andar al ritmo de los diálogos o casi monólogos de Washington. Es un exigente ejercicio de buena memoria actoral.

Del protagonista se sabe todo, bien definido y estructurado su personalidad. Tiene 53 años, vive en la marcada época de represión racial en los Estados Unidos, lo que sólo le permite trabajar cargando basura y ascender a chofer. El protagonista es un resentido social, tiene todo para ser un perdedor, viene de una familia disfuncional con un padre con quien no se llevó bien, causa por la cual abandonó su hogar a los 14 años de edad para convertirse en ladrón. Se enredó con la mamá de su primer hijo (ya de 34 años de edad), y comenzó a robar más de lo habitual para mantenerlos a los dos. Lleva 18 años de pareja con Rose Maxson (Viola Davis) y de la relación nació un hijo (ya de 17 años), y tiene una amante con quien tiene una hija.

Que un actor de la trayectoria y prestigio de Denzel Washington esté en competencia, siempre será un hueso duro de roer. De todos los personajes nominados en esta categoría protagónica, es quien más debió hablar, contar su historia, interactuar con su esposa, hijos, hermano y amigo. Y siendo un texto teatral trasladado al cine por su propio autor y dirigido por el mismo Washington, logró naturalidad en la expresión, sin voces engoladas ni gestos sobreactuados, hasta conmover.

Da gusto si gana por el personaje, por su extensa carrera, por su color, por lo que transmite como ser humano dedicado a su profesión sin escándalos, sea cualquiera el motivo si se lleva el premio mayor, todos saldrán contentos.

MEJOR ACTOR DE REPARTO


  • Dev Patel (Lion), Mahershala Ali (Moonlight), Jeff Bridges (Hell on High Water), Michael Shannon (Nocturnal Animals), Lucas Hedges (Manchester by the Sea).

Uno de los actores es protagonista (Dev Patel), tres actores debutan en la categoría (Mahershala Ali, Lucas Hedges), otro repite por segunda vez (Michael Shannon), uno cuenta con siete nominaciones y un premio Óscar (Jeff Bridges).

  • Dev Patel (26 años) en su primera nominación al premio de la academia por Saroo Brierley en Lion (2016).

La evolución del actor inglés de origen hindú es significativa, se nota que hubo un trabajo tanto por fuera como por dentro para lograr su mejor trabajo actoral hasta la fecha, y conste que para ser novato en ‘Slumdog Millionaire’ (2008), también se destacó.

Desde el cambio de look que lo favorece, hasta modificar el acento y lograr las transiciones emocionales del personaje, Saroo adulto no es el mismo chico seguro de sí mismo que mostró ser en la primera clase de administración, comparado con el depresivo hombre echado en el sofá o recordando a su familia. Hay crecimiento y evolución del actor. Entre sus mejores escenas, está la que comparte con Nicole Kidman cuando ella cuenta los motivos de la adopción o esa última búsqueda en internet, y el reencuentro, que pudo ser más efusivo y ser tildado de sobreactuado.

Siendo su personaje protagónico, su actuación pasa a secundaria porque su papel es interpretado por él y el niño Sunny Pawar, eso le hace estar compitiendo con personajes que su peso actoral recae en el apoyo o contrafigura de los personajes centrales.

La decisión final para triunfar en la categoría no está tan reñida porque Mahershala Ali ha ganado algunos premios, pero quien quita y después de Patel triunfar en el BAFTA, haya influenciado en la votación para el Óscar..

  • Mahershala Ali (*43 años) en su primera candidatura al premio Óscar por Juan en Moonlight (2016).

El cubano residenciado hace años en Miami, de algo más de treinta años de edad, vive en pareja y sin hijos. Es el jefe de la zona distribuyendo la droga, y no se le ve consumir estupefacientes durante su corta e imprescindible participación en el primer acto del drama.

Juan es un personaje tan ambiguo moralmente que el público objetivo no sabe cómo querer y respetar, porque hace bien a un niño introvertido, dándole amor y protección, a quien responde sus duras preguntas hasta sentir vergüenza, pero hace mucho más daño a otras personas incluyendo a la madre de su protegido; en suma, es despreciable e imperdonable.

Pasa parecido al personaje de Paula, es detestable, sólo que Juan si llegas a tenerle un poco de aprecio. Ali es creíble, encaja como jibaro y como padre sustituto, se ha ganado unos cuantos premios, preferiría que ganara un personaje más positivo y esperanzador aunque todo parece apuntar que este año la raza negra saldrá contenta del evento.

CANCIÓN ORIGINAL


De las canciones nominadas, sólo he visto tres películas (‘La La Land’ tiene dos nominaciones en esta categoría) por tanto, así haya oído el tema interpretado por Sting (The Empty Chair) prefiero no emitir opinión si desconozco de qué trata el documental ‘Jim: The James Foley Story’.

  • La La Land: ‘Audition’ (The Fools Who Dream) es interpretado por Emma Stone y compuesto por Hurwitz (música), Pasek & Paul (letra). Una canción que parte de la anécdota de la tía de Mía, y desde allí el tema es suave, emotivo y motivacional que puede identificar a todas las generaciones, y está relacionado con la historia de los protagonistas que luchan por alcanzar sus sueños (aunque por momentos pierden la esperanza, vuelven a intentarlo). Es una de mis canciones preferida en esta categoría, precisamente por la conexión entre el personaje, la historia y la letra de la canción: Brindo por los que sueñan.

  • La La Land: ‘City of Stars‘ interpretada por los protagonistas Ryan Gosling y Emma Stone compuesto por Hurwitz (música), Pasek & Paul (letra). El tema dentro de la película tiene varias versiones, y se relaciona a Los Ángeles que es parte del homenaje subliminal que Damien Chazelle le hace a la ciudad. Son de esas canciones que están incluidos en la trama como excusa para producir un efecto musical y vocal más que para contar realmente lo que pasa en la historia [o esa es la impresión que me dio], a diferencia de ‘Audition’, canción de la misma película, que sí tiene relación directa con el argumento y con lo que le pasa a la novata actriz. Linda melodía romántica que logra el objetivo en la puesta en escena y cumple para que los protagonistas muestren sus habilidades. Difícil elegir entre las dos candidatas de ‘La La Land’, porque así encuentre el mensaje más directo y emotivo en la canción anterior, al parecer la favorita para ganar es ‘City of Stars’.

Letra: ingles y español.

  • Moana: ‘How Far I’ll Go’ interpretado por Auli’i Cravalho y compuesta por Lin-Manuel Miranda (IMDB Soundtracks). La letra de la canción se apega al anhelo de Moana de salir del arrecife, navegar y cruzar la línea con el objetivo de buscar a Maui y restituir el corazón de Te Fi. La adolescente siente que puede liderar, ser fuerte y que una luz le llama para cruzar el mar. Nada que objetar, es una suave canción creada para la motivación del personaje. No todo está dicho, y sigue con chance el premiadísimo Lin-Manuel Miranda, así todo haga pensar que deberá esperar para ganar el Óscar, y seguro le darán otra oportunidad para que lo siga intentando.

Letra: inglés y español

  • Trolls: ‘Can’t Stop the Feeling’ en la película la canción es interpretada por Anna Kendrick y Justin Timberlake, compuesta por Max Martin & Shellback & Timberlake. Al detallar la película la mayoría de temas son muy buenos e inconexos collages musicales así como el contagioso tema juvenil y bailable nominado al Oscar, y no sé que tanto se relacione la canción con las motivaciones de los personajes, en este caso parece un tema de Justin Timberlake compuesta para favorecer a Justin Timberlake y ajustado para la trama del animado, no para destacar algún valor o mensaje (Trolls tampoco destaca en profundidad), pero si vio el infantil, lo mejor es la banda sonora, de muchos covers (IMDB Soundtracks) que parecían agregados [otra vez con mis impresiones] sólo para estructurar un bonito hilo musical de buenos arreglos y voces. Es un temazo comercial y rítmico, sin profundidad ni emotividad como para ganar el premio Óscar comparado con la competencia.

*Por ver: Jim: The James Foley Story:The Empty Chair‘ interpretado por Sting y compuesto por J. Ralph.

Letra: ingles.

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA


Vista las tres candidatas, una de las películas esta vez no tiene oportunidad, dos compiten reñidamente, pero una tiene el extra que le podría dar el triunfo.

  • Un hombre llamado Ove (Eva von Bahr, Love Larson).

Con su segunda nominación al premio Óscar, el año pasado estuvieron nominados el dúo Eva von Bahr y Love Larson por mejor maquillaje gracias a la variedad de caracterizaciones realizadas en ‘El abuelo que saltó por la ventana y se largó’ (2013), y este año el matrimonio vuelve a la competencia con un trabajo igual de realista aunque menos laborioso en cuanto a cantidad de personajes, pero con el natural envejecimiento del protagonista Rolf Lassgård quien para el momento del rodaje contaba con la misma edad del personaje, sólo que Ove no tiene la melena que usa el actor y por su estado de ánimo, requería verse más acabado. Hay otros personajes ancianos, y en uno de los recuerdos de Ove, éste y su esposa tienen un accidente por lo que también se requirió del uso de maquillaje (raspones y sangre). Por lo demás, no encuentro que en esta oportunidad la pareja de maquilladores esté tan cerca del premio, considerando lo hecho anteriormente y la competencia actual.

  • Escuadrón Suicida (Suicide Squad).

El trío de estilistas (maquillaje y peinado), Alessandro Bertolazzi, Giorgio Gregorini y Christopher Allen Nelson, son primerizos en el Óscar, aunque cada uno de ellos viene de compartir créditos en otras destacadas producciones:

v Bertolazzi: Babel (2006), Biutiful (2010), J. Edgar (2011), Lo imposible (2012), Skyfall (2012), Fury (2014).

v Gregorini: The Talented Mr. Ripley (1999), ‘Moulin Rouge!’ (2001), Troy (2004), Hatfields & McCoys (2012).

v Allen Nelson: Batman Returns (1992), X-Men (2000), Hulk (2003), Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl (2003), Kill Bill: Vol. 1 (2003) y Kill Bill: Vol. 2 (2004), Nip/Tuck (2006), American Horror Story (2011).

En cuanto a la labor artística en el comic cinematográfico, al finalizar de ver esta película sólo te queda en la mente los personajes de la doctora y su archi conocido amante, principalmente ella, Harley Quinn, que si bien sobresale por ser la única chica en el grupo de “villanos”, además es mérito de los creadores del look. Más allá de Harley Quinn y Guasón, otros de los antihéroes: Waylon Jones “Killer Croc” (Adewale Akinnuoye-Agbaje), Chato Santana “El Diablo” (Jay Hernandez) o June Moone “Encantadora” (Cara Delevingne), también usan excéntricos, efectistas, fluorescentes y oscuros maquillajes (con muchos tatuajes). El fuerte de este equipo, es que marcaron tendencia y quedó en el imaginario del espectador el estilo (que incluye el vestuario), sin embargo, comparado con el laborioso trabajo (cantidad y calidad) de los favoritos del renglón, quedan por debajo al igual que ‘Un hombre llamado Ove’. Conste, no me disgustaría si ganara este equipo de maquilladores artísticos por la trascendencia lograda, basta ver las fechas de halloween y carnaval, donde hubo muchas Harley Quinn y Guasón.

  • Star Trek: Más allá (Star Trek Beyond).

Para Joel Harlow es su tercera nominación al premio de la academia y ya ganó en una oportunidad junto a Barney Burman y Mindy Hall, precisamente por Star Trek (2009). Para esta nominación Harlow comparte crédito con Richard Alonzo en su primera candidatura a la estatuilla.

El producto Star Trek cuenta ya con 50 años de trayectoria, y sería grandioso para ellos sumarle un éxito más a la historia de la saga. A diferencia de su antecesor, esta secuela tiene más de 50 especies aunque el público no lo note de buenas a primeras, por enfocarse en las caracterizaciones ya establecidas, o en el nuevo personaje (Jaylah) o en el villano de turno (Krall). La competencia está reñida entre Suicide Squad y Star Trek, sólo que esta última tiene tanta variedad de bichos raros espaciales, únicos, que le da un plus en cuanto a horas de trabajo, cantidad de prótesis y maquillaje artístico.

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Jackie (2016)

Jackie (2016) Jackie (2016)

Director: Pablo Larraín (No, El Clan, Neruda).

Guión: Noah Oppenheim (The Maze Runner, Allegiant).

Elenco: Natalie Portman (Jackie Kennedy), Peter Sarsgaard (Bobby Kennedy), Billy Crudup (periodista), John Hurt (Sacerdote), Greta Gerwig (Nancy Tuckerman), John Carroll Lynch (Lyndon B Johnson), Richard E. Grant (Bill Walton), Max Casella (Jack Valenti), Beth Grant (Lady Bird Johnson), Caspar Phillipson (John Fitzgerald Kennedy), Julie Judd (Ethel Kennedy), Sara Verhagen (Mary Gallagher), Sunnie Pelant (Caroline Kennedy), Hélène Kuhn (Mary Gallagher), Deborah Findlay (Mary Gallagher), Corey Johnson (Larry O’Brien).

 

¡Acción! [spoiler]

(1h 40min)

 

Año 1963. Hyannis Port. Massachusetts. Drama biográfico que a través de una entrevista periodística a Jacqueline Kennedy Onassis (1929 – 1994) dada para la revista Life, reconstruyó bajo la visión de la viuda, el momento del asesinato de su esposo el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy (1961-1963) así como los días posteriores.

“Yo nunca quise la fama. Sólo me volví una Kennedy”

RUMBO AL OSCAR

‘Jackie’ (2016) no ha pasado por cartelera nacional, así como el chileno Pablo Larraín quien aspiraba a doble nominación por ‘Neruda’ y ‘Jackie’, no formará parte de los candidatos de este año, pero ha de estar disfrutando el logro de las tres  nominaciones al largometraje (actriz principal, banda sonora original, vestuario).

Natalie Portman (35 años) en su tercera nominación al premio de la academia por Jackie, y ya con un Óscar, de ganar igualaría a Hilary Swank con dos galardones dorados obtenidos como actriz principal.

En esta oportunidad no saldrá una doble denunciando que la actriz hizo el 5% de las escenas de baile, porque a diferencia de ‘El cisne negro’, Portman esta vez no danza, pero, al igual que en aquel filme, se mueve de un lugar a otro dejando las huellas de su absoluta entrega al personaje, logrando otro registro de su potencial interpretativo y diferenciándose totalmente de aquel. Un reto nada fácil para esta Nina sin alas, porque así exista suficiente material audiovisual para conseguir una imitación externa y creíble de la icónica viuda de JFK, hacer de alguien que pasado el tiempo sigue vigente, cuando ya otras actrices asumieron dicha caracterización, hace más complejo el desafío interpretativo si lo que se busca es diferenciar y aportar una verdad distinta a lo ya hecho.

La antepenúltima Jacqueline Kennedy la interpretó Ginnifer Goodwin en la película para televisión ‘Killing Kennedy’ (2013), pero el público de todas partes del mundo recordará la serie “Los Kennedy” (2011), siendo Katie Holmes la encargada de personificarla, en una respetuosa actuación, elegante, atractiva, educada y contenida, apegada a lo que vemos en los videos; por si fuera poco, la eterna Joey Potter vuelve a caracterizar a la ex Primera Dama en una nueva serie que aún no se ha estrenado: ‘The Kennedys After Camelot.

“Una Primera Dama siempre debe estar lista para empacar sus maletas”

vlcsnap-00050 Para este actual experimento de los involucrados (guionista, director y actriz), con leve similitud a ‘Frost/Nixon’ (2008) que muestra al entrevistador, al entrevistado y el making-of, nos deja ver desde adentro en esos primeros días después de enviudar, a una Jackie sin la máscara de misterio que la envolvió durante su vida. La fumadora dio respuesta a las interrogantes del periodista (Billy Crudup) que la confrontó, y al perder levemente el control, ella volvía a controlar la conversación. A color comenzó la charla con el tema de la remodelación de la Casa Blanca, que exhibió ante las cámaras de televisión (en blanco y negro) como si se tratara de un realishow; siempre apoyada por su amiga y empleada Nancy (Greta Gerwig). Luego, veremos el atentado en Dallas y la crisis de la viuda después del asesinato de su esposo, y cómo afrontó lo sucedido para explicarle a sus pequeños hijos que su padre no volvería; y en un extenso culminar, la decidida celebridad planificó el funeral como un show mediático.

“No somos ‘la mayoría de las personas’, la mayoría de personas, no tendría que tomar decisiones como esas, a las horas de ver a su marido, ser asesinado a su lado.”

La Jackie de Portman si bien inicialmente podría parecer forzado el cambio de voz por falta de costumbre o ignorancia del cinéfilo al desconocer a la mujer que se está personificando, esto genera curiosidad por ver documentales de la ex Primera Dama y detallar que tan parecido es el acento y el tono imitativo de Portman, lo logró. Y cuando se vuelve a ver la película, aceptas la propuesta y se va naturalizando el sonido mediante pasa el relato. Tanto si ya vio la película o está en sus planes verla, oiga la voz en el siguiente documental que le sirvió de ayuda a Portman para diagramar el personaje. 

White House Tour with Jackie Kennedy (1962 Documentary Film)

En cuanto al vestuario (Madeline Fontaine), es importantísimo en cualquier película que se base en la vida de Jacqueline Kennedy, tratar de mantener la fidelidad de los modelos usados, ya que la neoyorquina contaba con un estilo sofisticado que marcó tendencia. Material audiovisual hay de sobra para calcar el outfit que usó la impecable y elegante Jackie, la dificultad sería los detalles para elaborar los trajes emblemáticos hasta conseguir la perfección requerida en cuanto a color y textura de las telas. La ganadora de un Óscar, aunque lo intentó, por su sencillez no cuenta con el glamour que sin mucho esfuerzo poseía la original, tampoco es la dama perfecta de los documentales, y el conjunto mantiene esa mirada interna de los personajes de la serie de televisión. Sólo que ‘Jackie’ (2016) va por más, está enfocada en ella, todo el peso recae sobre la protagonista en una fantasía de idas, venidas y flashback. Es un retrato tanto en pose como humana, con defectos y virtudes, recitando en español, padeciendo la pérdida, en shock, desgarrada emocionalmente, en fotográficos silencios, sincerándose con el cura, y haciendo voluntad sus caprichos. Todo un juego de imaginación del guionista, ya que es público el hermetismo y resguardo en la privacidad de la familia Kennedy.

Spot en español – Campaña presidencial 1961 John F. Kennedy

NUEVO

La competencia no es nada fácil. Son tres personajes basados en hechos reales (una archiconocida en el mundo, y dos descubiertas en esta temporada); y dos interpretaciones de ficción, una que abiertamente puede identificar a una mayoría soñadora, y otra que de forma encubierta e íntima, puede identificar a otra mayoría perturbada. Natalie Portman como ‘Jackie’ tiene momentos impresionantes, con planos desgarradores y como nunca antes se había interpretado a Jacqueline Kennedy (o como nunca antes la había visto personificada). Meryl Streep, que pocos la ven triunfando en esta categoría, siempre es una rival a vencer y como ‘Florence Foster Jenkins’ hace reír a carcajadas, cantando mal y ella oyéndose bien, enferma, ingenua, una caracterización hermosa. Ruth Negga, más que por su interpretación de una mujer tímida campesina, embarazada, casada con un hombre blanco, injustamente encarcelada y juzgada por su matrimonio interracial, sobresale es por el mensaje de su personaje. Emma Stone como Mia, cuenta con una frescura y carisma desbordante al actuar que actúa, bailar y cantar, y sin defectos como ser humano, es perfecta y ejemplar, una ganadora del Óscar por donde se mire. Sin embargo, simbólicamente sigo apostando a Isabelle Huppert por muy difícil que en la categoría femenina le den el premio por su atrevido e irónico personaje, una exitosa ejecutiva abusada sexualmente con un pasado oscuro y un presente retorcido, además, si Mahershala Ali (*43 años) con un personaje tan ambiguo moralmente, sigue cosechando triunfos ¿por qué no podría ganar la francesa con un personaje como Leblanc? Sería tan sorpresivo su triunfo como esperado.

Si no gana Huppert que se llevó el Golden Globe, lo más justo por la construcción del personaje es que ganara Portman, pero también parece complicado su triunfo porque sólo ha alcanzado el Critics Choice, mientras Stone que de ganar también sería justo, interpreta un personaje más ligero no fácil, logrando conmover, y ya lleva ventaja con un Golden Globe, SAG y el BAFTA.

Banda sonora ‘Jackie’ (2016)


Estreno en Venezuela: Sin estrenar.

Nominaciones: Critics Choice de 6/2, Globo de Oro de 1/0, SAG de 1/0, BAFTA de 3/1, Óscar de 3/?

Premio Oscar (/3): (actriz principal, banda sonora y vestuario).

 

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EDITADO

Lion (2016)

lion-2016Lion (2016)

Director: Garth Davis (Top of the Lake).

Guión: Luke Davies, basada en A Long Way Home de Saroo Brierley.

Elenco: Nicole Kidman (Sue Brierley), Dev Patel (Saroo Brierley – adulto), Sunny Pawar (Saroo Brierley – niño), Rooney Mara (Lucy), Abhishek Bharate (Guddu), Priyanka Bose (Kamla), David Wenham (John Brierley), Keshav Jadhav (Mantosh).

La historia real es tan tierna, poderosa, humana e inspiradora, que merece la pena ver esta película y recomendarla. Preciosa.

¡Acción! [spoiler]

(1h 57min).

Khandwa, India – 1986. En un contexto caótico y empobrecido, Saroo (Sunny Pawar) vive feliz con su familia en precarias condiciones, buscando que comer y bajo la protección de Guddu (Abhishek Bharate). Un día luego de insistirle a su hermano mayor, se va con él a trabajar. Ya cansado, el niño de cinco años, queda dormido en un banco de la estación, entretanto, su hermano decide trabajar en otro lugar. Al despertar, el niño se encuentra solo, Guddu no está por ningún lado. En su desesperación se monta en un vagón del tren, vuelve a quedar dormido y se pierde. No conoce el lugar exacto donde vive y no habla el idioma, desconoce como regresar a su casa con su madre y hermanos. Está en medio de la multitud, el peligro y las adversidades que invade las calles de Calcuta, hasta parar a un orfanato con la suerte de ser adoptado por un matrimonio australiano: Sue Brierley (Nicole Kidman) y John Brierley (David Wenham), quienes además al año siguiente le dan un hermanito a Saroo, otro chico adoptado llamado Mantosh (Keshav Jadhav).

Australia. Transcurren 20 años y Saroo Brierley (Dev Patel) inicia un curso de administración de hotelería en Melbourne (2008) y allí conoce a Lucy (Rooney Mara). Ambos asisten a una reunión con sus compañeros de clases, y un hecho específico le remueve el pasado recordándole esos últimos momentos vividos con su hermano de origen. Ese mismo día, algo en él cambió, no sólo porque entabla una relación sentimental con Lucy, sino que se animó a buscar a su familia biológica.

“No soy de Calcuta, estoy perdido.”

El drama biográfico consta de dos fases al igual que la extraordinaria ‘Room’, sólo que en ‘Lion’ suponemos que será así desde antes de ver el largometraje porque hay dos Saroo (es mi culpa, debí resistirme a leer titulares) restándole originalidad a la estructura, mientras en ‘La habitación’ fue un elemento sorpresa que mantuvo a los protagonistas en las dos etapas. Igual Saroo adulto lo vemos después de transcurridos cincuenta y tres minutos del largometraje, en tanto, el niño siguió participando en continuos flashback.

Al ser basada en el texto autobiográfico ‘Un largo camino a casa’ (2014) queda descartado que es una historia creada sólo para promocionar un buscador de internet o la ONG que sale al final de los créditos. El hecho real existió y conste, ‘Lion’ no es Mowgli en ‘El libro de la selva’, tampoco es ‘Salaam Bombay’ (1988) y no es ‘Slumdog Millionaire’ (2008), en cuanto a estructura y dinámica se refiere, si bien la narración pareciera inspiración de esos protagonistas de la India, perdidos, abandonados, y expuestos al peligro del contexto.

Como ficción, ‘Lion’ en sus casi dos horas de duración, mantiene la expectativa y emotividad en espera de resultados positivos, y eso no tiene que suponer predecibilidad, sino que hay espectadores inspirados por la esperanza, y desean lo mejor para los personajes (y más si están reflejando un hecho real). Hasta no llegar al final y ver los resultados de las simples indagaciones vistas, se necesita conocer más de los padres adoptivos y la relación con sus dos hijos en la cotidianidad, cuáles son sus miedos con respecto a una decisión tan trascendental para sus vidas y sobre todo, al momento de dar respuestas a ellos y a los curiosos, y sutilmente se expone estas interrogantes teniendo presente que el relato no es desde la perspectiva de la pareja que decidió adoptar, y los tramites por los cuales debieron pasar, o profundizar en los temores de ellos antes, durante y después de la adopción. El argumento claramente gira desde la visión de un niño perdido que tuvo la dicha, entre tantos chicos desprotegidos, de encontrar un hogar superior en lo económico y cultural, y que ya adulto decidió reencontrarse con sus raíces a través de una búsqueda de imágenes satelitales tan moderna como poco usual: Google Earth.

Un hecho verídico expuesto en el cine para ser visto por todas las edades, que manipula con gusto las emociones, con una excelente introducción sin fisura (y un niño fotogénico, querible e irresistible de ver); y una segunda parte correcta que no rompe del todo con lo anterior, lo transforma ganando la evolución del personaje principal y restando, por momentos, a la historia central, hasta alcanzar el máximo lacrimógeno que a muchos nos compró y nos encantó, sin culparnos por ello.

Cortometraje “Saroo Brierley: Homeward Bound” realizado por Google.

PERSONAJES

Saroo---niño El niño Saroo (Sunny Pawar) tiene cinco años, vive con su mamá y dos hermanos, ayuda a su progenitora cargando piedras y al hermano mayor robando carbón para vender y luego comprar comida.

Junto a Guddu se aleja de su hogar para trabajar, dormido en la estación del tren al despertar buscó a su hermano, al no encontrarlo entró en un vagón hasta volverse a dormir. El tren no se detuvo sino en Calcuta, y en todo ese largo viaje, el niño la pasó desesperado, triste, asustado y hambriento. Al salir del tren, y en su limitado vocabulario, sólo gritaba el nombre de sus familiares. Durmió en las calles, estuvo a punto de ser secuestrado y vendido, recogió basura, y todos esos peligros los superó cuando un hombre lo llevó a las autoridades. Desde allí lo enviaron a un tenebroso orfanato donde logró ser adoptado por los esposos Brierley, adecuándose rápidamente y consolando a su mamá cuando su nuevo hermano, también adoptado, entraba en crisis.

Soroo-Brierley El adulto Saroo Brierley (Dev Patel), superando el analfabetismo, sus escasos conocimientos y el idioma, se va a otra ciudad a estudiar, se enamora de Lucy, y se obsesiona con encontrar a sus familiares. En ese proceso se aleja de sus padres y de su novia.

“No sólo nos adoptaron a nosotros, sino también a nuestro pasado.”

Perseverante, atormentado, incompleto y deprimido, esconde a sus padres que está buscando a su otra familia, cada vez son más frecuentes los recuerdos de su niñez, pero ayudado por la tecnología, internet y Google Earth, con desánimo haciendo zoom, reconoció espacios que los contrastaba con los recuerdos, coincidiendo con Ganesh Talai que queda en la ciudad india de Khandwa.

Se le obstaculizó encontrar resultado porque no sabía pronunciar correctamente el sitio al cual pertenecía y que llamaba «Ginestlay» y se pronunciaba «Ganesh Talai» y después descubrirá, que tampoco pronunciaba bien su nombre, por eso se le dificultó por años encontrar su lugar de origen.

Sue-Brierley Sue Brierley (Nicole Kidman) su padre no era un buen hombre, era alcohólico. Es una ama de casa (se desconoce su profesión u oficio), de clase social alta, casada con John Brierley (David Wenham) y sus hijos son Saroo Brierley y Mantosh Brierley.

“Elegimos no tener hijos.”

Es una mujer educada, tranquila, paciente y amorosa que se vio motivada a adoptar niños no por ser infértil o por enfermedad, o por agrandar la familia, ni por moda, ni miedo o por no desear, necesitar o tener el instinto de procrear biológicamente. La elección de Sue Brierley y John Brierley de no tener hijos naturalmente, data de una visión que ella tuvo a los doce años de edad, cuando sintió a un niño de piel morena a su lado, y lo consideró una guía para su futuro, de allí su elección porque “el mundo tiene ya suficientes personas en él” y tenerlos no garantizaría que iban hacer un bien, “pero tomar a un niño que estaba sufriendo”, como ellos sufrían, significaba algo. Quería mantener una familia unida (distinta a lo que supone su infancia) y su loable inspiración de cobijar seres indefensos con la intensión de darle oportunidades, la hace no entender qué es lo que está pasando con su incomunicada familia.

Los dos hijos, por motivos distintos, se alejan de ella, y la felicidad de los Brierley dependerá de la felicidad de ellos. Más siendo adoptados ya crecidos, tienen un pasado, incluso en el ADN, que conllevó un riesgo asumido bajo la responsabilidad de costear económicamente sus traumas, carencias y necesidades, aunque ni la mejor educación pueda solventar su dolor, los Brierley pudieron ofrecerle la calidad de vida y el hogar que requerían.

Al contrario de lo que pensaba Saroo que podía ser la reacción de su mamá cuando él decidió reencontrase con su madre biológica, Sue, una vez más fue solidaria y comprensiva con él, apoyando su decisión.

Lucy Lucy (Rooney Mara), es huérfana de madre quien murió de cáncer por negarse a recibir quimio, y su padre no le perdonó a su mamá que no quisiera recibir tratamiento. Es estudiante de administración hotelera, en una primera charla se deja ver idealista. Después de una reunión con compañeros de clase, se ennovia con Saroo.

“Apenas puedo levantarlo del sofá, estos días.”

Su relación amorosa es casi fotográfica, romántica, de toques y abrazos tiernos (sin besos en los labios). Ella es su apoyo, quiere ayudarlo, es la única que sabe que Saroo está buscando a su familia biológica, y considera que Sue debe estar enterada de lo que está haciendo su hijo, pero él se niega a contarle, discute y la relación se quiebra. Pasa el tiempo, se cruzan luego de un viaje que ella hizo a Nueva York, y retomaron la historia de amor.

RUMBO AL ÓSCAR

Película sin estrenar en Venezuela y cuenta con seis nominaciones al premio de la academia (película, guión adaptado, actriz de soporte, actor de soporte, fotografía, banda sonora original).

De las nueve nominadas al premio Oscar, Lion (2016) es una de mis películas preferidas, si bien conocer que hay niños lidiando en la selva de concreto, no es tan innovador, la historia de Saroo Brierley cautiva y la temática de la adopción no se ha explorado mucho en el cine (en este drama tampoco se profundiza, pero el mensaje funciona), y conmueve (hasta las lágrimas) no sólo la trama del protagonista, sino el hermoso personaje de Nicole Kidman (Sue Brierley).

El drama estructurado cronológicamente en dos partes concretas, y sin parecer un excesivo catálogo fotográfico de hermosos paisajes, cuenta con esa dura primera etapa en India como ya se expuso, cuando Saroo perdido en Calcuta, sufrió hambre, miseria y comió de la basura (cualquier parecido con la realidad venezolana es pura coincidencia) hasta ser adoptado; son cincuenta y tres minutos emocionantes, desgarradores y a la vez preciosista visualmente (la miseria sólo en imagen puede ser bella), que identifica a cualquier sociedad que esté pasando por la decidía, negligencia y el abandono estatal. ¿Cuánto más podía extender el guionista y el director la misma forma de la primera parte? El protagonista necesitaba crecer y evolucionar, allí entra la segunda fase en Australia cuando Saroo lleva años con el apellido Brierley y se independiza, está rodeado de modernidad y bellezas naturales, sin embargo, se siente inseguro y angustiado al no conocer sus orígenes, pretendiendo reencontrarse con su pasado familiar.

‘Un largo camino a casa’

Cap. I: Recuerdos. Saroo Brierley.

“Mis padres fueron muy cariñosos desde el principio: me

abrazaban todo el rato y me hacían sentir a salvo, seguro,

querido y, sobre todo, deseado. Eso significa muchísimo para

un niño que ha estado perdido y sabe lo que es que nadie

se preocupe por él.”

 

Como un todo y más allá de las pequeñas fallas en el ritmo o melodramas que algunos ven en la trama, al igual que cualquier autobiografía, por ejemplo la de Chris Kyle en El francotirador, el relato parte de lo que sintió y vivió su protagonista, y desde su experiencia ficcionada es inobjetable las acciones en el largometraje. Su verdad más la visión del guionista (Luke Davies) y del director (Garth Davis), funciona para denunciar tímidamente un drama de infantes abandonados y explotados, no resuelto en lo político y social en una superpoblación; a su vez, sensibiliza los motivos personales que llevan a una adopción. Pero, el interés está claramente definido: buscar y reencontrarse con la familia biológica.

Merecida la nominación al premio de la academia, quizás sin chance para obtener el galardón ya que el panorama apunta a otras propuestas, no obstante, es un triunfo para el equipo de ‘Lion’ estar entre las mejores películas del año, porque obliga al cinéfilo a detallarla y analizarla. Sería sorpresivo ver a cualquiera de los nominados por este drama, alzar la estatuilla. Todo puede pasar.

Nicole Kidman (49 años) en su cuarta nominación al premio Óscar por Sue Brierley, y ya con un premio de la academia en su poder.

El personaje Sue Brierley, ya descrito en párrafos anteriores, es una madraza por naturaleza, y aunque cada caso de adopción es distinto, al ser Nicole Kidman, en su vida real, una de las madres adoptivas más populares y reconocida (independiente de su vínculo con ellos) es un plus para acercarnos al relato de Saroo.

Feliz, amable, honestamente reflexiva, preocupada y dolida. Su participación es de peso, de sinceras emociones, de escenas relámpagos y significativas para describir el azar de la elección adoptiva y el paralelismo entre seres humanos que bajo las mismas circunstancias, son tan distintos en su comportamiento, y dota la caracterización de una conducta íntegra, respetuosa, comprensiva y compasiva.

NUEVO

El largometraje es un contagio de sensibilidad permanente, desde el abrazo que le da el pequeño Saroo a su nueva mamá, la conmoción de ésta en la cena familiar, y cuando ella explica a su hijo el motivo por el cual lo adoptó. Amor y compasión. Según cuenta la propia Sue Brierley (Sue Brierley on Seeing Her Life Played Out by Nicole Kidman in ‘Lion) ella quería que la representara Nicole Kidman, y que su actuación y las escenas son muy precisas.

De no ganar la portentosa Viola Davis (lo dudo) asumiendo el personaje de otra madraza, la opción más cercana al triunfo debería ser para Nicole Kidman (difícil), con una interpretación tan honesta y creíble (con distintas pelucas que pudieron ser un elemento distractor, pero en los años ochenta todo se vale), que representa a Sue transitando sutilmente por variedad de estados de ánimo desde la calma, y del grupo de nominadas logró conmoverme hasta las lágrimas. Claro, sin descartar la actuación del resto de contrincantes. (ver Rumbo al Oscar 2017).

Dev Patel (26 años) en su primera nominación al premio de la academia por Saroo Brierley.

La evolución del actor inglés de origen hindú es significativa, se nota que hubo un trabajo tanto por fuera como por dentro para lograr su mejor trabajo actoral hasta la fecha, y conste que para ser novato en ‘Slumdog Millionaire’ (2008), también se destacó.

Desde el cambio de look que lo favorece, hasta modificar el acento y lograr las transiciones emocionales del personaje, Saroo adulto no es el mismo chico seguro de sí mismo que mostró ser en la primera clase de administración, comparado con el depresivo hombre echado en el sofá o recordando a su familia. Hay crecimiento y evolución del actor. Entre sus mejores escenas, está la que comparte con Nicole Kidman cuando ella cuenta los motivos de la adopción o esa última búsqueda en internet, y el reencuentro, que pudo ser más efusivo y ser tildado de sobreactuado.

Siendo su personaje protagónico, su actuación pasa a secundaria porque su papel es interpretado por él y el niño Sunny Pawar, eso le hace estar compitiendo con personajes que su peso actoral recae en el apoyo o contrafigura de los personajes centrales.

La decisión final para triunfar en la categoría no está tan reñida porque Mahershala Ali ha ganado algunos premios, pero quien quita y después de Patel triunfar en el BAFTA, haya influenciado en la votación para el Óscar.

 

 

La banda sonora es mágica y emociona desde el inicio porque sin ser invasiva va acompañando cada paso de Saroo acentuándose un poco más en la segunda parte del drama, la música tan cuidada como la fotografía realista, árida, ocre, tumultuosa, caótica, seca, contrastada con la ciudad y las playas de Australia.

Premio Óscar

Estreno en Venezuela: Sin estrenar.

Nominaciones: Critics Choice de 6/0, Globo de Oro de 4/0, SAG de 2/0, BAFTA de 5/2, Óscar de 6/?

Premio Oscar (/6): (película, guión adaptado, actriz de soporte, actor de soporte, fotografía, banda sonora original).

Ver también

RECOMENDADA

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EDITADO

La La Land (2016)

La La Land (2016) La La Land (2016)

Dirección: Damien Chazelle (Whiplash).

Guión: Damien Chazellen (Grand Piano, Whiplash, 10 Cloverfield Lane).

Elenco: Emma Stone (Mia Dolan), Ryan Gosling (Sebastian Wilder), J.K. Simmons (Jefe), John Legend (Keith), Sonoya Mizuno (Caitlin), Jessica Rothe (Alexis), Amiée Conn (Actriz famosa).

 

¡Acción! ↵ [spoiler]

(2h 8min)

Los Ángeles. Es la historia de dos soñadores que se encuentran y se vuelven a encontrar hasta que surge el amor. Mia (Emma Stone), una novata actriz que comparte su tiempo como camarera en la cafetería de los Estudios Warner y audiciones fallidas; y el pianista apasionado por el jazz, Sebastian (Ryan Gosling) que desperdicia su talento en un bar tocando música navideña y en una banda de covers.  

“Así es Los Ángeles. Se venera todo y no se valora nada”.

‘La La Land’ no es ‘Eva al desnudo’ (1950) ni ‘Titanic’ (1997), tampoco es vertiginosa ni intensa ni una mezcla de géneros que sorprende de principio a fin como es la brillante ‘Moulin Rouge!’ (2001), hasta ahora insuperable; no cuenta con  el ritmo, la tensión y la profundidad temática de ‘Whiplash’, la anterior creación de Damien Chazelle; con todo y eso que podría parecer desfavorecer la propuesta musical, su valor recae en la sencillez y frescura que permite disfrutar la narración de manera orgánica y sin bostezos para quienes aceptamos, respetamos y adoramos los musicales.

No es una comedia de carcajadas, no es un drama de cortar venas, sólo mantiene al espectador sumergido en espera de algún quiebre o ruptura que haga explorar más conmociones en los personajes. Y en esa idealización del amor y de las metas por cumplir, van llevando al espectador entre una colorida puesta en escena y música contagiosa. Ya sin esperar mayor sorpresa temática en el camino recorrido de destrezas (música, piano, jazz, baile, canto), llegan los lacrimógenos veinticinco minutos finales. Un invierno inesperado con retrospectiva incluida, de lo que pudo ser e igual es, con momentos preciosos ayudados por la edición y el montaje, logrando que los reducidos sentimientos de Mia y Sebastian, emocionaran.

Después de musicales históricos y emblemáticos del cine no debió ser un reto nada fácil “innovar” en esa combinación necesaria de habilidades artísticas y argumento, manteniendo el interés en el conjunto. Eso lo consiguió el drama romántico musical ‘Moulin Rouge!’, una obra de arte donde la creatividad e innovación está presente desde que se abre la cortina roja, así tuviera reminiscencia de La Taviata y La Dama de las Camelias, a simple vista no es un musical comparable con otros, es único en su estilo combinando géneros cinematográficos y musicales (bailes y melodías), y salvo que usa canciones prestadas, muy populares, son versiones impactantes y originales.

Lo contrario a ‘La La Land’ que es una mixtura de otros clásicos, cuestión que el director admite sin complejo su intencionalidad porque bajo la justificación de “homenaje a los grandes clásicos musicales” consiguió crear una obra exitosa, alagada por la crítica y oxigenando un género. Entre las muchas influencias usadas por Damien Chazelle, no refiere directamente a musicales como ‘Cantando bajo la lluvia’ o ‘Vaselina’ (Grease), pero con ver la película es evidente. En el primero caso, los dos protagonistas son artistas, Kathy Selden (Debbie Reynolds) es una aspirante a actriz de teatro y Don Lockwood (Gene Kelly) ya vive de su talento, es conocido desde el cine mudo. Las motivaciones le sirvieron de musa al director, y muchos de esos antecedentes son imperceptibles para el público, por tanto no es necesario hacer un repaso de todas sus influencias para entender el estilo imitativo del largometraje (hasta le encontré parecidos con ‘Carol‘). Por cierto, en el Festival de Cine de Palm Springs, dado el fallecimiento de Debbie Reynolds, Gosling habló de la influencia que tuvo el musical ‘Cantando bajo la lluvia’ en esta película.

La fortaleza de ‘La La Land’ en tiempos modernos, es que siendo un musical que puede espantar a cierto público, más que todo a aquellos acostumbrados a las sagas, secuelas, remakes, efectos especiales y superhéroes, es que en esta composición de otras películas clásicas, se cuida en no abusar de diálogos cantados ni bailes a cada segundo, todo lo que se oye y ve es contemporánea así tenga un vestuario de inspiración retro, con lógica para los creativos en la estructura de lo que se está contando (tal vez no así para cierto público que siente algunas escenas musicales impuestas para crear efectos); además, hay muchos temas inéditos creados para la película.

Es cierto que carece de un mayor número de coreografías colosales (el plano secuencia inicial es memorable), que equipare el repertorio de sus antecedentes musicales y de propuestas más recientes, por ejemplo la destacadísima puesta en escena y coreografía en “No Dames” de ‘Hail Caesar!’ (2016). Considerando que ambos actores se prepararon para este largometraje, adicional a su talento y experiencia, habrían podido dar mucho espectáculo en el baile. Pero, no seamos exigentes e injustos con ellos, porque de los musicales del milenio no son los que menos hacen en escena, por el contrario, se entiende que Mia y Sebastian no son bailarines (y bailan sobresalientes y sincrinizadas coreos), y tanto los actores como sus personajes tienen escenas para brillar, ella en la actuación y él en la música.

Reúne lo que debe tener un buen entretenimiento y más en una sociedad mundial en crisis ávida de pasarla bien, se disfruta la música comercial (los temas de la banda), la no comercial (jazz) y la original diseñada para la película; asimismo, impacta ciertos momentos cautivadores visualmente, y a los sensibles Mia les conmoverá hasta las lágrimas.

 

Reflexión

¿Cuál es el mensaje del  aglomerado final?

En principio, tener sueños que cumplir es una ambición que no todos los seres humanos sienten, ya teniendo ese sueño que hacer realidad porque se tiene el talento para ello (o eso se cree), se trazan objetivos hasta cumplir la meta, el que se realicen-o no- dependerá de la voluntad y las decisiones que se tomen en el largo camino de complejos, inseguridades, inmediatez económica, envidias, presiones familiares y el paso del tiempo.

Los objetivos, los logros y el bienestar tienen sus brechas existenciales. La felicidad absoluta es una utopía, o por lo menos no hay un único camino para persistir en alcanzarla. Y allí apunta ese collage que fungió de excusa para agregar más escenas de clásicos musicales. A esa secuencia final, cada quien le dará la lectura que le plazca, una de esas interpretaciones es que los sueños son imprescindibles en la motivación individual y personal, mientras que aferrarse y depender de otra persona emocionalmente es innecesario para el éxito, porque así varíe la forma del estilo de vida que se tendrá en el futuro (social, económica y culturalmente), si el siguiente sueño es formar un hogar y cambiar pañales, conseguirá a otra persona a quien amar, tendrá la familia que desea, llegará al mismo lugar cualquier que sea quien le acompañe, siempre y cuando priorice sus objetivos.

 

PERSONAJES

Al detallar la genial ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952), vemos a una pareja de enamorados, a un  personaje a la par de los protagonistas, y una perfecta antagonista. Se denota claramente que es una comedia musical romántica, porque es divertida, graciosa, con chistes que funcionan, dinámicas y creativas coreografías, con una creíble química y tensión entre la pareja amorosa, un elenco carismático y virtuoso; en cuanto al contexto y temática, le muestra al público (de todos los tiempo) además del anhelo de hacer realidad los sueños, como el artista de la época enfrenta los cambios, en este caso el paso del cine mudo al cine sonoro (que se  profundizó en la película francesa ‘El Artista’). Lo curioso, es que semejante propuesta tan sólo obtuvo dos nominaciones al premio de la academia.

En esta tercera película que protagoniza la pareja Stone y Gosling (‘Crazy Stupid Love’, ‘Gangster Squad’) suma entre sus extrañezas creativas la falta de secundarios de peso, así esté en el reparto el ganador del Óscar J.K. Simmons su participación es un cameo, todo el relato recae sobre los protagonistas; y más inusual aún, es una historia de amor sin antagonistas, los únicos que pueden oponerse al logró del éxito personal y profesional, son cada uno de ellos individualmente. Ni hablar del insospechado final.

Emma-Ston-(Mia-Dolan) Mia Dolan (Emma Ston) es una joven influenciada por su tía, quien era una apasionada actriz en un teatro itinerante, y la llevaba a la biblioteca para ver viejas películas clásicas que luego recreaban en su habitación. Desde niña escribía obras de teatro, abandonó la carrera universitaria para mudarse a Los Ángeles y dedicarse de lleno a la interpretación, camino que no le ha sido fácil. Participa en audiciones donde otras físicamente se destacan más que ella, o en pleno casting los encargados de evaluarla están riendo, burlándose, escribiendo, verificando otras fotos. Lo más lejos que ha llegado en Hollywood es a la cafetería del Estudio de Warner.

En medio del tráfico ensaya para una audición, retrasando a otros conductores, uno de ellos con la mirada le reclamó. Para concluir el día, la audición resultó fallida y de una salida (extraña e incomprensible) con sus amigas, va caminando por las calles de la ciudad y le cautiva el sonar de un piano, entra al local Lipton y se quedó sorprendida observando al talentoso pianista, quien salió del lugar intempestivamente.

Llega la primavera, Mia asiste a una fiesta donde un egocéntrico no para de decir lo exitoso que es, ella atraída nuevamente por la música ve que en la banda de covers está el mismo pianista, aprovecha la oportunidad y hace una petición musical. De allí en adelante ellos se enamoran y conviven entre sueños, dudas y altibajos. Ella, incentivado por él, se enfoca en escribir su primera obra profesional: “Adiós, Boulder city”. Él, para establecerse deja de lado su sueño para integrar una comercial banda de música consiguiendo éxito.  Ella se levanta temprano y él se acuesta tarde, ella se la pasa escribiendo, él de gira y promoción.

“Sólo digo que tenías un sueño que querías llevar a cabo”.

Ya en otoño, en un encuentro inesperado, Mia le recuerda a Sebastian su sueño de abrir un Club de Jazz, y él le recuerda que ella como actriz tampoco ha hecho nada. La pareja se aleja, y después de estrenar su obra decide terminar con todo (novio y actuación), sólo un hecho fortuito los vuelve a unir para cambiar sus vidas definitivamente.

 

Ryan-Gosling-(Sebastian) Sebastian Wilder (Ryan Gosling) es un soltero, bohemia que vive como un ermitaño, romántico según su hermana. Tenía un proyecto que le ayudaría para su futuro pero fue embaucado, estafado según su hermana. Oye discos de acetato y practica en el piano. Trabajando en el Lipton tocando canciones alejadas del jazz, es despedido por el jefe (J.K. Simmons) al tratar de imponer su gusto musical y no seguir la línea con temas navideños. Ese mismo día, la única que supo apreciar su música fue una curiosa cliente que entró y quedó sorprendida.

En primavera se vuelve a encontrar con aquella chica que no le gusta el jazz, se enamoran, ella le sugiere un nombre para ese Club de jazz que el sueña abrir para tocar la música que le gusta. Ambos están claros en sus objetivos, Mia representará sus propias obras de teatro y Sebastian abrirá un local de comida y jazz. La realidad lleva a Sebastian a tomar otro rumbo, ante una propuesta de trabajo de Keith (John Legend), un ex compañero de escuela, decide integrar una comercial banda musical que se convierte en exitosa.

“Quizás te gustaba cuando era un fracaso porque te sentías mejor contigo misma”.

En otoño Sebastian que vive entre giras y promociones, le da una sorpresa a Mia preparándole una cena luego de tiempo sin verse, cena que terminó con la comida quemada. Alejados, una sorpresiva llamada los hace reencontrarse, amigarse y amarse por siempre.

 

RUMBO AL OSCAR

Dado el arrase en el Golden Globe, ahora el romance musical ‘La La Land’ obtiene catorce nominaciones al premio de la academia (película, director, actor principal, actriz principal, guión original, fotografía, banda sonora, canción original (2), diseño de vestuario, edición, sonido, mezcla de sonido, diseño de producción) igualando a ‘Eva al desnudo’ (1950) y a ‘Titanic’ (1997), y superando a otras reconocidísimas producciones.

Damien Chazellen (32 años) en su tercera nominación al premio Oscar, dos candidaturas por ‘La La Land’.

Transformando el desesperante tráfico que supone cualquier ciudad, el director y guionista regala una festiva presentación en plano secuencia,  y estructura  en dos horas de duración la primavera, verano, otoño e invierno de una pareja de soñadores, con saltos temporales incluidos, y unos  cuantos minutos finales apoteósicos, de los cuales Chazellen nos está mal acostumbrando con esos remates asombrosos.

Qué es un apasionado de la música no nos cabe duda, ahora, que logre fusionar sus pasiones y convertirlas en éxito, no lo conquista todos los idealistas de una manera tan dúctil y comprensible. La sencillez del guión con un trasfondo realista da para pensar, y en la dirección concreta lo que no dice con palabras, haciendo lo que le da la gana con los planos de todo tipo.

Lejos Chazellen es un ganador por hacer de un fondo de aparente simpleza e imitativo (plagio, tributo, guiños o como los quiera llamar) un fenómeno de calidad en la forma. La estética del conjunto reclama ser vista, y adecuar dos estilos tan particulares, apreciados por minorías como el cine musical y el jazz, le da un valor extra a esta propuesta creativa, rescatando dos géneros y popularizándolo. En esta oportunidad, siento que merece más el premio como director ya que refuerza el contenido temático desde lo visual (loas para la fotografía, las canciones, la edición y el montaje) no desde el diálogo que se hace insuficiente en el conflicto que se presentó tardíamente.

 

Ryan Gosling (37 años) en su segunda nominación al premio Oscar por Sebastian en ‘La La Land’.

La presencia, físico y talento del escorpiano Gosling es indiscutible, en esta oportunidad mostrando una faceta en él desconocida, relacionada con la música. El actor suele destacarse en personajes de pocas sonrisas y expresividad (un estilo muy usado en actores y actrices, desde los clásicos hasta ahora), quizás por eso no logra el carisma necesario para la comedia, que de por sí, no cuenta con carcajadas. El actor –y los planos del director- nos hace creer su virtuosismo con el piano, es más, si compitiera en ‘America’s Got Talent’, gana. Con todas las virtudes escénicas que muestra el interprete, a Sebastian no lo sentí tan enamorado de Mia (un frío “yo también te amaré por siempre”), y así hablara del jazz con fluidez, su pasión por la música es contenida, daba la sensación que no quería excederse en cursilerías en una historia de amor y música. Todo puede pasar en este premio, creo difícil que triunfe esta vez, igual talento le sobra para volver a ser nominado.

Emma Stone (28 años) en su segunda nominación al premio Oscar por Mia en ‘La La Land’.

La carismática escorpiana, ya experimentó en ‘The Rocker’ (2008) tocando el bajo, “cantó” en ‘The House Bunny’ (2008) y su gran escuela debió ser en el musical ‘Cabaret’ en Broadway. La actriz se ve como pez en el agua, expresiva y sin miedo al ridículo porque se maneja naturalmente en el drama y en la comedia, y esta oportunidad le permitió jugar en los dos géneros arrancando sonrisas y lágrimas en la audiencia. Ella le dio vida creíble a los sueños de Mia, todas sus intervenciones son destacadas, pero en la canción ‘Audition’ y en la mirada final, se metió al público en un bolsillo.

NUEVO

La competencia no es nada fácil. Son tres personajes basados en hechos reales (una archiconocida en el mundo, y dos descubiertas en esta temporada); y dos interpretaciones de ficción, una que abiertamente puede identificar a una mayoría soñadora, y otra que de forma encubierta e íntima, puede identificar a otra mayoría perturbada.

Natalie Portman como ‘Jackie’ tiene momentos impresionantes, con planos desgarradores y como nunca antes se había interpretado a Jacqueline Kennedy (o como nunca antes la había visto personificada). Meryl Streep, que pocos la ven triunfando en esta categoría, siempre es una rival a vencer y como ‘Florence Foster Jenkins’ hace reír a carcajadas, cantando mal y ella oyéndose bien, enferma, ingenua, una caracterización hermosa. Ruth Negga, más que por su interpretación de una mujer tímida campesina, embarazada, casada con un hombre blanco, injustamente encarcelada y juzgada por su matrimonio interracial, sobresale es por el mensaje de su personaje. Emma Stone como Mia, cuenta con una frescura y carisma desbordante al actuar que actúa, bailar y cantar, y sin defectos como ser humano, es perfecta y ejemplar, una ganadora del Óscar por donde se mire.  Sin embargo, simbólicamente sigo apostando a Isabelle Huppert por muy difícil que en la categoría femenina le den el premio por su atrevido e irónico personaje, una exitosa ejecutiva abusada sexualmente con un pasado oscuro y un presente retorcido. ¿Por qué no podría ganar la francesa con un personaje como Leblanc? Sería tan sorpresivo su triunfo como esperado.

Si no gana Huppert que se llevó el Golden Globe, lo más justo por la construcción del personaje es que ganara Portman, pero también parece complicado su triunfo porque sólo ha alcanzado el Critics Choice, mientras Stone que de ganar también sería justo, interpretó un personaje más ligero no fácil, logrando conmover, y ya lleva ventaja con un Golden Globe, un SAG y el BAFTA.

Para finalizar, si la película no logra enamorarle lo suficiente y ese final no le arrancó alguna lágrima, le quedará el recuerdo de la banda sonora con melodías y canciones originales, interpretada en su mayoría por los propios actores.

 

Premio ÓscarEstreno en Venezuela: 20.01.17

Nominaciones:  Critics Choice de 12/8, Globo de Oro de 7/7, SAG de 2/1, BAFTA de11/5, Óscar de 14/6

Premio Oscar (6/14): Director, actriz principal, fotografía, banda sonora, canción original, diseño de producción (Película, actor principal, guión original, diseño de vestuario, edición, sonido, mezcla de sonido).

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