El maestro del dinero (2016)

Money Monster (2016) [Money Monster, 2016]

Directora: Jodie Foster (El Pequeño Tate, Home for the holidays, The Beaver).

Elenco: Julia Roberts (Patty Fenn), George Clooney (Lee Gates), Jack O’Connell (Kyle Budwell), Caitriona Balfe (Diane Lester), Dominic West (Walt Camby), Christopher Denham (Ron Sprecher), Giancarlo Esposito (Marcus Powell).

Una película que desde su exhibición en el Festival de Cannes, causó expectativa por el reencuentro cinematográfico entre Julia Roberts y George Clooney, y sobre todo, por la curiosidad del regreso como directora de la reconocida actriz: Jodie Foster.  

 

¡Acción!

El influyente Lee Gates (George Clooney) conduce ‘Money Monster’, un popular programa de televisión bajo la dirección de Patty Fenn (Julia Roberts). El carismático ‘showman’ da recomendaciones financieras a una gran audiencia mientras acentúa sus palabras e ideas con efectos especiales en pantalla. En una emisión en vivo y directo, ya listo para sus predicciones, irrumpe –fácilmente- el joven Kyle Budwell (Jack O’Connell), secuestrando al conductor, creando caos y formando parte de la televisión real.

“No hacemos ‘periodismo de emboscada’. No hacemos periodismo, punto.”

De la vida de Gates y Fenn se sabe poco, están de rehenes y pareciera no importarles a familiares ni a amigos. El presentador está ante las cámaras de televisión secuestrado y lidiando con un desquiciado que le amenaza con hacerlo explotar de no conocer la verdad sobre el origen de la crisis financiera, crisis que lo hizo perder sus ahorros al invertir en Ibis Clear Capital, por culpa de un supuesto “fallo técnico”. La directora del programa para evitar males mayores (literalmente está en juego su pellejo), deberá hacer periodismo activo y veraz mientras va dando indicaciones tanto al conductor de ‘Money Monster’ como a Diane Lester (Caitriona Balfe) quien es la relacionista pública de la quebrada empresa dirigida por Walt Camby (Dominic West), y a su vez, le encargará responsabilidades al productor Ron (Christopher Denham). Todo en tiempo real.

 

PERSONAJES

Si bien los personajes protagónicos los pudo asumir cualquier actor, mejor si tienen la trayectoria y el carisma de interpretes populares que son la excusa para criticar una vez más, al sistema capitalista y la corrupción que se mueve en una élite económica que maneja grandes proporciones de dinero.

Lee Gates (George Clooney) Lee Gates (George Clooney) es divorciado en tres oportunidades y con una hija a quien sólo le envía cheques. En su trabajo no es el telepredicador Howard Beale (Peter Finch) en ‘Network’ (1976) que está inmerso en su locura egocéntrica depresiva contra el mundo, no, tampoco llega al extremo satírico de Dave Skylark (James Franco) en ‘The Interview’ (2014), está en un punto medio de conductor charlatán en algo tan serio como es la economía. Su seguridad se ve vulnerada en el secuestro y pese a estar por momentos nervioso, debió mantener mayor tiempo el cinismo y algo de prepotencia para que el espectador sintiera repulsión por su personaje y se notara el cambio que sufriría después, sin embargo, Gates se desligó rápidamente de la postura de presentador de ‘Money Monster’ para hablar y negociar como si no tuviera un chaleco explosivo. Al saber que también fue engañado por el empresario, irá tras la respuesta que el secuestrador requiere. Se humanizó.

 

Kyle Budwell (Jack O'Connell) En cuanto al desesperado joven Kyle Budwell (Jack O’Connell), el gran perdedor y el detonante de la acción, hará identificar a la mayoría al ser el desempleado, con mujer y próximo a tener un hijo, el débil que se dejó influenciar por la ‘caja boba’, el que perdió todo y por venganza va contra el sistema. Hizo el esfuerzo de verse rudo con uno de los culpables de sus males, pero si la novia lo humilló en pantalla y su reacción fue nula, entonces, ya nos hacía suponer que el secuestrador no era tan bravucón como tampoco lo fue en su momento Sonny Wortzik (Al Pacino) en ‘Dog Day Afternoon’ (1975) aunque con motivaciones diferentes, y poco conmovedor comparado con el inocente Sam Baily (John Travolta) en ‘Mad City’ (1997). No juzga su estupidez, recrimina a los de arriba, a quienes le causaron el daño, busca la verdad de los hechos.

 

Patty Fenn (Julia Roberts) Y con respecto a Patty Fenn (Julia Roberts), se convierte en la conciencia, la que tiene la visión de todo lo que ocurre, ayuda a desenmascarar el fraude gracias a los contactos y directrices que va dando en un apresurado tiempo real, concentrada en el suceso, equilibrada, sin mostrarse agresiva y obsesionada con el rating al estilo de la directora de programación Diana Christensen (Faye Dunaway), también personaje de la impactante ‘Network’ (1976), o ser ambiciosa como Quinn King (Constance Zimmer) en la serie ‘Unreal’, mujeres capaces de mantener al público cautivo a costa de lo que sea necesario, usando la tragedia de otros a favor de su reputación televisiva. Este no fue el caso, porque Fenn, Gates y Budwell no buscaban causar antipatía en el espectador, y el público terminará juzgando al corrupto empresario, el resto quedará libre de pecado.

 

Directora Jodie Foster

Y a cargo de todos los personajes, los ambientes y la historia, estuvo Jodie Foster, que a diferencia de su primera vez, en el año 1988, cuando dirigió a tres actores en un mismo contexto para 20 minutos de duración en pantalla, en esta oportunidad tuvo la responsabilidad de una propuesta mucho más ambiciosa, un thriller que se mueve entre el estudio de televisión, la cabina de controles, la planificación de la policía para desactivar la bomba, las oficinas de Ibis Clear Capital, y el camino hasta llegar a Federal Hall.

Si ha visto lo dirigido anteriormente por la ganadora de dos premios Oscar, comprenderá sus desaciertos, sentirá su evolución y el riesgo que ha asumido, por lo menos en la intimista y divertida ‘The Beaver’ (2011), y de la conocida fórmula de ‘Money Monster’ (rapto, medios de comunicación, televisión real, finanzas) escrita por el trío Alan Di Fiore, Jim Kouf y Jamie Linden.

El espectador disfrutará de esta película sin profundizar en la crítica mordaz contra el medio de comunicación pero, sutilmente expone la responsabilidad del medio y el efecto que causa en las masas; tampoco el público tendrá que manejar conocimientos ni métodos del mundo de la economía y las finanzas para percibir como se amplía la brecha en la desigualdad de las clases sociales, ya que el pez grande continua comiéndose al pez pequeño, y quienes tienen mucho quieren más, y los que tienen poco cada vez poseen menos; además, ya otros largometrajes (‘Margin call’, ’99 home’ y ‘The big short’) nos han informado diferentes aspectos de la crisis financiera, esbozando, alertando o explicando didácticamente con hechos del pasado los riesgos que se corren en los intríngulis de Wall Street.

Thriller comercial, lineal y progresivo, con dosis de acción en creativos encuadres y desde todos los ángulos; medido drama y espasmódico humor a veces no tan efectivo, trama entendible de principio a fin sin exceso de metraje, duró el tiempo justo. Con actores que cumplieron ante un argumento de fácil intuir que no habría radicales resoluciones en los personajes ni en el complaciente “The end”, y en la mayoría de las secuencias la directora mantuvo un adecuado ritmo que no hizo bostezar ni mirar para los lados. Funcionó.

 

Reflexión

“Hacen todo lo que la tele les dice. Se visten como en la tele, comen como en la tele, crían a sus hijos como en la tele, incluso, piensan como en la tele”

‘Network’ (1976)

En el largometraje se evalúa de forma subliminal y medida, la función del medio de comunicación, de la información y del mensaje; la aparente ingenuidad de internet (interacción, opinión y entretenimiento) y la mafia detrás de internet; la conexión de la economía, la política, la inversión y el mundo bursátil; las relaciones, las ambiciones y las frustraciones; aspectos actuales, parte de nuestra decadente cotidianidad, propicias para ser juzgadas no sin antes evaluar la génesis del conflicto: la crisis humana.

Si bien todas las partes en la cual se distribuye la corrupción, están señaladas, la peor parte se la lleva el hombre, porque al haber medios de comunicación que siguen un ritmo acelerado y dinámico sin medir los resultados (ni hablar de los medios manipulados en dictadura), es porque hay público que consume a ciegas lo que se transmite; si el sistema financiero es vil en sus transacciones se debe al egoísmo y la avaricia humana; si el capitalismo nos hace cada vez más consumistas y dependientes del dinero, es porque toda la rosca anterior dirigida por empresarios y políticos corruptos, crean nuevas necesidades sin cubrir las que ya existen. Si el quinto poder (internet) retrae y distrae a una sociedad mientras otra la usa para artimañas de engaño y trampa, es porque el conocimiento tecnológico mal utilizado es rentable para algunos mafiosos que distorcionan el poder. En consecuencia, de nada vale culpar a otros, darse golpes de pecho contra el sistema capitalista y los medios de comunicación, la reflexión debe ser personal e individual. En menor o mayor medida, formamos parte del circulo vicioso, unos porque hacen y otros porque dejan de hacer, unos porque manipulan y otros porque se dejan manipular. El mundo es caótico, corrupto y violento, porque los seres humanos así lo hemos convertido y no hacemos un profundo mea culpa para solucionarlo. Eso sí, con todo y los vergonzosos errores, resulta mucho más atractivo en esencia el capitalismo y lo que se puede lograr bien encausado, a vivir con una mano adelante y la otra atrás, que es el caduco ofrecimiento de totalitarios socialistas.

 

Destacado

  • El descargo de la novia embarazada a su perdedor novio, fue de lo mejor de la película, se suponía que su misión era convencer y persuadir a Kyle Budwell (Jack O’Connell), para que abandonara el arma y la bomba. Sucedió lo contrario, lo volvió leña, lo rebajó y humilló, validando la tragicomedia de la telerealidad.
  • Sería un recurso ya utilizado mostrar la inmediatez y rapidez con la que se propaga la información, la noticia observada en cualquier parte de mundo, bien sea en Seúl, Reikiavik o en Johannesburgo (Corea, Islandia y Sudáfrica), sin embargo, lo novedoso es que esas imágenes de otros países no son sólo recortes para rellenar minutos, sino que tienen mayor importancia y son personajes que van conectando con lo que sucede (creador del algoritmo, hackers y protesta). Sea el mérito del guión, la directora o de edición y montaje, atinado el elemento sorpresa.
  • La internet-realidad minuto a minuto, deglutida en opiniones, sarcasmos y humorísticos memes viralizados; si cierta televisión se aprovecha de la tragedia ajena para cautivar a la audiencia, también hay internautas que se burlan del drama de otros para ganar ‘seguidores’, mezcla de la globalización.

vlcsnap-2016-09-26-10h23m56s421

vlcsnap-2016-09-26-10h26m05s328

  

 

Estreno en Venezuela: 03.06.16

 

Ver también

 

Club Crítica / Destiario | Todos los derechos reservados | @clubcritica

Anuncios

¡Critique, opine y comente! ¡Gracias por participar! (↓)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s