Whiplash: Música y obsesión (2014)

whiplash_Estreno-13-02-14[Whiplash 107 min – 1:47]

duelo a gritos y baquetas

Guión y dirección: Damien Chazelle.

Elenco: Miles Teller (Andrew Neiman), J.K. Simmons (Terence Fletcher), Melissa Benoist (Nicole), Austin Stowell (Ryan).

¡Acción! [Spolier]

Nueva York. El joven baterista Andrew Neiman (Miles Teller) cursa el primer año en el prestigioso conservatorio de música Shaffer, y en una de sus solitarias prácticas con la batería, lo ve el director Terence Fletcher (J.K. Simmons), un caza talentos que en su busqueda le hace tocar el instrumento, luego se va sin avisarle quedando el muchacho consternado. Días después e inesperadamente, en una breve prueba, Fletcher lo selecciona para integrar la orquesta. La seguridad obtenida al ser escogido por el estricto director, pareciera que le animó a invitar a la chica que le gusta. Un día perfecto para su autoestima.

Puntual al primer encuentro de ensayo, la orquesta toca el tema que da nombre a la película: Whiplash (creado por Hank Levy), y comienza el duelo a gritos y baquetas, a humillación y repetición, a golpe y llanto. El novato de 19 años molesto pero contenido, debe practicar y perfeccionar si quiere ser el mejor de la banda musical de jazz.

Lo más atractivo y completo de esta historia, es que el espectador no sabe a dónde le llevan, pero sigue el camino del tempo marcado por su director, sin quejas ni ampollas que sí debió sufrir el protagonista cada vez más obsesionado por complacer al implacable profesor, justificando y acrecentando su ambición.

Con la carga de un padre que quizo ser escritor y no logró reconocimiento, Neiman está enfocado en su única motivación que es la perfección que debe alcanzar con el instrumento, se siente fuera de su círculo familiar que de alguna manera lo subestima y aflora en él comentarios de superioridad y grandeza: “Ser el mejor músico del siglo XX es tener éxito”. Y para conquistar al mundo, no necesita ni amigos ni de su incipiente relación que terminó antes que ella obstaculice ese anhelado camino al estrellato.

“¡Eres un animal inútil, sin amigos, con labios de marica cuya mamá dejó a papi cuando vio que no era Eugene O’Neill y que está llorando y moqueando sobre mi batería como una niña!”

Luego de ganarse otra vez su posición titular en la orquesta, trabajó arduamente en el tema Caravan (compuesta por Juan Tizol). Era un Rocky Balboa golpeando como si de las carnes guindadas se tratara, dejando su mano ensangrentada sumergida en un embase con hielo. Su mayor desafío, por el que tanto luchó, será evaluado.

Llegado el gran día de la competencia, los hechos fortuitos, la tensión, la prisa, todo un desborde de situaciones extremas (con accidente incluido y ¿sin fractura aparente?) e intolerancia desmedida, lograron la desilusión definitiva. Ese reto al destino fue un latigazo rumbo a la decepción, que aniquiló la esperanza para quien creía haber dado todo sin recibir nada a cambio.

Y cuando el público piensa que hasta allí llegó todo para Neiman, algo inesperado vuelve a pasar, desatando la furia con las baquetas y platillos, como quien no tiene nada que perder ni demostrar, solo liberarse en una catártica secuencia final de lujo, de esos remates cinematográficos inolvidables.

Reflexión

Drama para oír a todo volumen, de obsesivo debate y reflexión, para quien es docente, para quien es alumno, y para quien entiende que la ficción no debe ser imitable en su exageración, porque llevada a la realidad puede ser todavía más brutal.

Nada ejemplarizante como método de enseñanza el severo actuar de Terence Fletcher, hay que recalcarlo cuantas veces se pueda, es ficción aunque exista programas de telerealidad como Hells Kitchen conducido por un grosero chef Gordon Ramsay que hace las veces de guía de los novatos cocineros y no se cansa de humillarlos.

Muchos se identificarán con Neiman, los jóvenes y los perdidos en la vida que necesitan incentivos y alguien que le rete, hasta allí no está mal, pero esos que apartan todo porque creen que de esa manera encontrarán aunque sea algo que les traerá satisfacción a largo plazo, se extralimitan. Sin duda, la disciplina e invertir tiempo forjan el carácter para fortalecer el talento que se tenga –si se tiene- para alcanzar un lugar en el mundo. Tener éxito no es sinónimo de excelencia, igual hay quienes logran lo uno y lo otro, pero no todos consiguen el abc de la consagración, es más fácil obtener el manual del fracaso. Por eso rescato del mensaje, que el logro de lo sublime artísticamente -o en otra profesión- se da por medio del trabajo riguroso, que intensificará las ganas de superarse.

Hay quienes sentirán empatía por el docente que pulveriza mediocres -ojalá no sean tantos-, esos que detectan y los aplastan como cucarachas hasta sacarle todo lo de adentro para bien o para mal, pero al talentoso que se resiste a ser acomplejado y vuelto puré, sobresale y sobrevive a la cruel experiencia, en este caso, en esta película y a este personaje principal que salió fortalecido, otros se suicidan.

Rumbo al Oscar

Llegó el quinto estreno, sólo faltan tres para completar las ocho películas nominadas al premio de la academia. Analizadas las cinco producciones estrenadas, si destacamos originalidad, sigue estando entre los mejores El gran hotel Budapest (2014) como comedia, Código enigma (2014) como biopic, y Whiplash: Música y obsesión (2014) por asequible y de fácil entender, que además deja algunos nombres de músicos y terminologías usadas que para quienes no conocemos tanto ese mundo de la música y algunos importantes exponentes del jazz, brinda un aprendizaje para agradecer.

Rudimentos, swing double-time, Nelly Rich, Jo Jones, Charlie Parker, Whiplash, When I wake, Jackie Hill, Bob Ellis, Upswingin, Caravan… Jazz

Un peliculón. Con tan poco presupuesto contrastado con sus contrincantes, a este cine independiente nada le sobra porque cada plano y detalle junto a la edición y montaje seducen, intensificando la pasión musical, traspasando la pantalla con el sonido, sudor, sangre y ampollas de los dedos, aún agotando al espectador que sufre con el protagonista –y si es melómano– quiere ver más.

Es una pena que Miles Teller no haya sido nominado para ninguno de los premios ya que no ha de ser casual el ser seleccionado para el personaje, el joven toca la batería (aunque no en la película). Digamos que a Teller le aplicaron lo mismo que al personaje protagonista, luego de ser lo mejor que ha hecho en su corta carrera, después de un esfuerzo notable y natural, lo han dejado por fuera de cada nominación. Lo contrario le pasó a J.K. Simmons (60 años) quien se ha llevado todos los galardones, con un Terence Fletcher que tiene matices quizás no tantos comparándolo con la estupenda caracterización de otro veterano que opta al premio como mejor actor de soporte, Robert Duvall (84 años) el juez que pasa por varias emociones, trabajo físico y con un mensaje final rotundo. El director de orquesta siempre es violento, agresivo, perfeccionista, despiadado, pero con dos momentos –quizás tres- que rompen con lo que el espectador espera de él. Cuando asoma una lágrima recordando a un talentoso ex alumno que no murió en un accidente de auto como afirmó y, al conversar sin gritos en el bar con Andrew Neiman, allí el espectador puede hasta creerle y apiadarse, solo que no llegas a descubrir porqué él actúa así, más allá de tratar de convencerse a sí mismo que su crueldad se debe a querer encontrar al siguiente Charlie Parker. En todo caso, el no saber más de él, es licencia del guión, y el actor con semejante presencia escénica, logró intimidar y convencer. Difícilmente perderá en el Óscar, pero si no gana él, y considerando que ya Duvall tiene un premio de la academia, entonces, sería merecidísimo si ganara (lo dudo) el destacado Edward Norton (44 años) en su participación en Birdman (2014), película de cual se contará en la próxima reseña.

Damien Chazelle (30 años) adaptó un cortometraje de su autoría de inspiración autobiográfica y lo convirtió en el energizante largometraje que es Whiplash, por lo que la idea es novedosa pero no única para quienes tenemos presente El Cisne Negro (2010) relacionado con las artes (danza), el talento, el esfuerzo, la disciplina, el carácter, la pasión, la obsesión, la perfección y la excelencia. Su trabajo como guionista y director le otorga cualquier alabanza, más con el delineamiento de los actores y la escena final. De los nominados en guión adaptado, compite con tres biografías y una novela ¿quién ganará? Ojalá, además del casi seguro premio para Simmons, sorprenda la noche del Óscar con otro meritorio galardón para esta película.

Estreno en Venezuela: 13.02.15

Vista: 11.01.15

Premios ganados: Globo de Oro (actor secundario), SAG (actor secundario), BAFTA (actor secundario, edición y sonido).

Premio Oscar (3/5): Actor de soporte✓, edición✓ y mezcla de sonido✓ (película, guión adaptado).

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DΞSTΞCLΞANDO

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