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Los hombres libres… no son sapos

Hombre libres [Les hommes libres, 2011]

“Quien da su vida, se da una y mil vidas a cambio”

Dirección: Ismaël Ferroukhi.

Elenco: Tahar Rahim (Younes Ben Daoud), Michael Lonsdale (Si Kaddour Ben Ghabrit), Mahmud Shalaby (Salim Halali), Lubna Azabal (Warba Shlimane alias Leila).

 

Mientras en algunos países experimentamos paralelamente el retroceso histórico de la represión, persecución y resistencia cívica de unos -y cooperativismo de otros-, siempre es ejemplificante ver que hay gente digna que entiende el valor de la solidaridad y del respeto de la vida de los inocentes, indistintamente de la raza o creencia que profese, así sea en la ficción.

 

¡Acción! [spoiler]

Año 1942. Esta historia es basada en un acontecimiento sucedido en la ocupada Francia de la Segunda Guerra Mundial, cuando Si Kaddour Benghabrit, director de la Gran mezquita de París, protegió a judíos franceses de la crueldad persecutoria nazi.

Un personaje de ficción, es quien nos ayudará a conocer este particular suceso. Será Younes, un argelino que inmigró a Francia para trabajar y que al perder esa ocupación sobrevivirá como vendedor en el mercado negro. Un día es atrapado por una redada nazi, buscan a su primo Alí, y su libertad estará condicionada con la obligatoriedad de ser espía (sapo) del régimen dentro de la mezquita de Paris, vigilar al director Si Kaddour Benghabrit y detallar quien entra y sale del sitio. Contará lo que ve y le pagarán por ello.

Para comenzar con el deshonroso trabajo, Younes asistió a la mezquita y el mismo día vio al director, a un cantante y a una misteriosa mujer. Disimulando su presencia en el lugar, le ofreció a Salim, el cantante, un derbake que obtuvo en un intercambio, al día siguiente llegó al bar y le vendió el instrumento.

En la primera cita con la policía colaboracionista, el argelino al ser interrogado describió casi todo lo que vio, y al policía mostrarle tres fotos, Younes declaró que quizás uno de ellos lo haya visto en el bar por ser amigo de Salim. Desde ese momento, el cantante también se convertiría en objetivo de espionaje.

Una noche de bar en bar, Younes amaneció en casa del cantante y descubrió que Salim es judío y que un decreto le prohibiría a éstos cantar en escenarios. Al momento de revelar a la policía, Younes dudó, y el suspenso para el espectador es no saber que contó. Arrepentido el argelino buscó a Salim para avisarle, como no pudo ser, le confesó todo al director de la mezquita.

Cuando Younes volvió a encontrase con su primo revolucionario, aprovechó para reclamarle por estar metido en líos, y le preguntó del porqué lucha si no es su guerra, a lo que el primo respondió: Lucho por la libertad. En Francia hoy, mañana Argelia. En otra escena, Alí pondrá a prueba a su primo entregándole unos papeles falsificados para ayudar a salir del país a unos argelinos que están en peligro. Al principio Younes se resistió admitiendo que no se arriesgaría por extraños, pero dada la insistencia de Alí, no pudo negarse.

Hasta aquí detallamos a un protagonista preso por lo que hace y por lo que no le interesar hacer, un hombre que duda de las acciones por causas ajenas, que no le resuelve su necesidad inmediata como era vender mercancía y reunir dinero para irse de ese país. Y todo su debate interno sin dramatismos exagerados propios de la tranquilidad del personaje, va modificándose hasta lograr su libertad de pensamiento y acción.

Como en una reunión el director de la mezquita aprovechó y encaró al Ministro por la vigilancia y desconfianza de la cual estaba siendo objeto, la policía debió romper el trato con el argelino quien además asumió una nueva responsabilidad, y apeló a su don de gente para salvar a dos huérfanos judíos.

Younes va interesándose cada vez más en Leila, se acerca a ella que lee un texto de Messali Hadj: “Somos el pueblo. Tenemos un lenguaje común, el lenguaje rico que es el árabe. Tenemos un pasado glorioso. Tenemos todo lo que se necesita para ser un pueblo. Cuando decimos ‘el pueblo argelino’, no hacemos distinción de raza. Cuando exigimos el sufragio universal, lo exigimos para todos los miembros del pueblo argelino”. Ella se va y es atrapada.

 

El resto le sugiero que lo vea.

 

Personajes

  • Younes se presenta como un hombre enfocado en reunir dinero para enviarlo a su familia y con la esperanza de volver a su país de origen, no se le conoce relación amorosa porque quizás su objetivo no sea echar raíces en ese lugar. El personaje evoluciona sutilmente, de ser un hombre trabajador, solitario, indiferente y sin apegos, pasará a ser colaborador del régimen sin la malicia ni la intención para perjudicar a otros y mucho menos si no hay razón ni excusa suficiente para ello (no son suficientes motivos la necesidad económica o el estar presionado para causar daño), el oportunismo para un trabajador, no es prioridad por encima de las relaciones humanas, cuestión que Younes no sabe sino que va descubriendo en el camino, hasta despertarse en él la necesidad de ayudar y unirse a la resistencia.
  • Alí, es el primo de Younes, hombre decidido quien tiene clara la lucha con el único fin de mantener la libertad, así no sea la guerra de su país, la asume como tal porque libres nacimos todos y libres debemos ser más allá de las fronteras, credos o razas.
  • Salim Halali en un cantante judío popular entre su gente, tan libre que se dedica a cantar, relacionarse con amigos y a intimar con hombres mientras está desatada la persecución. Su amistad con Younes es determinante para la transformación del protagonista.
  • Si Kaddour Benghabrit está al mando de la mezquita, y desde el inicio del drama es el protector y encubridor de los necesitados, su participación es la escala máxima de la solidaridad que marca a Younes con sus acciones encubiertas.
  • Warba Shlimane alias Leila, el único personaje femenino de importancia dentro de la historia. Se presenta como Leila cuando conoce a Younes que parece interesarse en ella. Su hermano está en un campo de concentración alemán. Es el broche de oro para el cambio y decisión de Younes, al presarle un libro que le hará reflexionar. Cuadran entre ellos una cita que no se dio. Huye, es atrapada y posiblemente será fusilada por ser realmente una líder comunista de Argelia.
  • Omar, es el doctor, un breve personaje aparentemente confiable, hasta que una acción lo muestra en lo que Young no quiso convertirse.

 

Reflexión

Dejando de lado la confrontación radical entre musulmanes y judíos que no se plantean en la película, por el contrario, se trata el trasfondo catártica de la solidaridad entre seres humanos que se unen por sobre todas las adversidades y miedos impuestos, aflorando potencialmente lo mejor de cada uno –en otros casos lo peor-.

Los ejemplos de libertad que se asocian al título del filme, va desde la elección de elegir cómo subsistir (vendiendo, cantando, luchando por la libertad), a qué grupo pertenecer (colaboracionista del régimen o a la resistencia), que amistades tener (a policías nazis, o a los judíos), y cómo actuar en determinada encrucijada donde se juega la vida propia y de extraños.

¿Un soplón nace o se hace?

No hay que confundir a quien informa de actos vandálicos y terroristas contra la seguridad de ciudadanos en un Estado democrático, con aquellos colaboracionistas que traicionan a un familiar, vecino o grupos en regímenes autocráticos, las consecuencias entre un caso y otro, son abismales. Young pudo ser un Omar, pero consiguió madurar por medio de las circunstancias y personajes que lo enrumbaron ideológicamente sin presionarlo al cambio participativo. Ser sapo, soplón o espía (chismoso o pajúo) para regímenes autocráticos es disgregarse en un afán solapado de informar para separar y entregar a otros. Es estar en el medio y en esa doble vida de vender secretos para convertirse es un peón útil al servicio de quienes le liquidarán o de quienes tarde o temprano se darán cuenta de la felonía, y también se vengarán.

Cantar como pájaro que tampoco sabe lo que canta, es una sonoridad que causará un ruido continuado en otro ser afectado por el ave de rapiña que lo vendió como Judas a Dios. Y para tener alma de Judas hay que ser de muy baja calaña, un oportunista sin amor propio y mucho menos, amor al prójimo. De esos hay, muchos, pero también están los que cambian y comprenden que es un rumbo equivocado que le pesará en lo que le quede de existencia.

Un hombre libre no es sapo cuando vive sujeto al mandato de mentes maquiavélicas; un hombre libre sólo depende de sus principios y valores; un hombre libre sin ser perfecto aprende de los errores cometidos y crece; un hombre libre es aquel que puede andar por el mundo con la frente en alto sin haber causado daño intencionalmente; un hombre libre es causa y efecto en el paso de la vida.

 

Estreno en Venezuela: 02.05.14

Vista: 15.05.14

 

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