Cars (2006)

cars [Cars, 2006]

más de lo mismo

Guionistas y directores: John Lasseter, Joe Ranft.

Elenco: Owen Wilson (Rayo McQueen), Paul Newman (Doc Hudson) Bonnie Hunt (Sally Carrera), Larry the Cable Guy (Mater)

Como fan de las películas animadas, me gusta disfrutar desde la butaca este formato que cada vez tiende a innovador y causa risa en niños y adultos. Con esta propuesta no fue el caso en cuanto continuas risas, no sentí empatía por Rayo McQueen un novato carro rojo que resultó en esencia un personaje más, de una historia más, con un contenido más… un joven auto que se dejó llevar por la fama, se volvió arrogante, hasta que una ruta equivocada lo hizo reflexionar y andar con desconocidos que le hicieron cambiar, logrando mostrar mayor humildad en sus posteriores acciones. El mensaje es importante.

Volvamos atrás, antes de iniciar Cars. Lo mejor de la experiencia cinéfila ya pagada la entrada al cine, es el preámbulo, un corto de Pixar titulado: “El Hombre Orquesta”, cuatro minutos de creatividad y diversión, mejor que la película de larga duración que no desató encadenadas carcajadas, lo comprobé al ver la reacción inmediata de niños que soltaron una que otra risita, mérito de Luigi el italiano, su acompañante y de “Mate” (quien será amigo de Rayo McQueen).

Soy grande, entiendo mi gusto personal cuando los protagonistas de las historias animadas son objetos, incluso animales que cobran vida con explicación o sin ella, son personajes que no suele llamar mi atención, salvo casos extraordinarios como Toy Story y Shrek (me rindo a los pies de sus creadores). Prefiero a los humanos y uno que otro objeto interactuado.  En este caso, todo está perfectamente calculado para incluir marcas de autos, de lo cual sé muy poco, pero la justificación al marketing es perfecta. 

Como dato curioso, “El carro” protagonista es de color rojo y por el contrario -como diría cualquier oficialista- “La Carra” Rally es azul, y bien sabemos que desde pequeños nos inculcan esos colores como si formaran parte de la feminidad (rojo) o masculinidad (azul), y simplemente son colores, no etiquetas de la identificación sexual.

Entre una cosa y otra, sospeché que iba a cabecear, ya desde la extensa carrera del inicio, comparable a la de Anakin en episodio 1, parecía que la secuencia no terminaría jamás. ¡Duró demasiado! Y si bien Cars no entrará entre mis películas de dibujos animados preferidas, hay que reconocer que en la forma es brutal la animación, el contexto, la expresividad, las luces, los brillos, como siempre, son geniales.

VISTA: 06/07/06

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